Cuando los Golden State Warriors le ofrecieron a Draymond Green renovar su contrato con la franquicia el ala-pívot ni siquiera lo dudó por un segundo, a pesar de tener que renunciar a casi 100 millones de dólares en el camino.

Green favoreció a los Warriors en la negociación para mantenerse fiel a la organización que confió en el él en el Draft, asegurando que habían crecido juntos y construido algo muy bueno como para “abandonar a su bebé”.

Es por eso que Joe Lacob, propietario del equipo de la bahía, buscó la forma de agradecerle a Green por su compromiso con la organización, por lo que decidió inmortalizar su figura a las afueras del Chase Center con una estatua:

“Cuando Draymond firmó su extensión de contrato este verano me llamó para agradecerme, y antes de que pudiera decir algo más, le dije ‘solo tengo una palabra para decirte’ y hubo una pausa prolongada. Luego, me preguntó ‘¿qué palabra?’ a lo que respondí ‘estatua'”, reveló Lacob.

Green ha sido una parte fundamental del éxito reciente de los Warriors, ayudándolos a ganar 3 campeonatos de la NBA en 5 temporadas y consagrándose como uno de los defensores más versátiles en la historia de la liga.

Junto con Klay Thompson y Stephen Curry, Green conformó una dinastía prácticamente indetenible, por lo que es bien merecido que su cuerpo yazca eternamente en bronce a las afueras del estadio del equipo de la bahía.