En un encuentro vibrante y con final abierto hasta el último segundo, el Lobo se impuso por 1 a 0 en la cancha de Lanús y eliminó a Racing de la Copa Argentina. Alexis Arias, arquero del equipo platense, la gran figura del partido.
Pegó en el momento justo y lo aguantó como pudo. El equipo de Gustavo Alfaro debió sufrir para quedarse con el triunfo y la clasificación, se apoyó en una noche soñada de su arquero y festejó en el final.
Si bien Racing tuvo la iniciativa en el primer tiempo, las situaciones más claras fueron propiedad de Gimnasia. A los 15′, Pillud salvó milagrosamente sobre la línea lo que era el 1 a 0 de Ibáñez. Minutos después, fue Orion el salvador, despejando un potente remate de Imperiale.
La apertura del marcador debió esperar hasta los 5′ del segundo tiempo. Con la cancha mojada y resbalosa, Lucas Licht metió un venenoso centro al corazón del área. El pique complicó a Orion, de pobre reacción, y tras el rebote Imperiale facturó. Comenzaba otra historia.
Arias fue determinante en la clasificación con atajadas decisivas
La Academia salió decidida en busca del empate y logró poner al Lobo en aprietos. No obstante, sin importar lo cerca que estuviera del arco rival, siempre se encontró con el mismo obstáculo: Alexis Arias. El arquero de Gimnasia jugó el partido de su vida y se transformó en una barrera insuperable para los intentos racinguistas. Bou en más de una oportunidad, Romero, Vittor, Sánchez…todos tuvieron sus chances claras, y todos fracasaron ante el 1 platense.
Con Gimnasia contra las cuerdas, Ibáñez dispuso de una oportunidad inmejorable para liquidar el encuentro. Solo, debajo del arco, estrelló su remate contra el travesaño. Para su fortuna, el Lobo no debió lamentarlo.
El conjunto de Alfaro está en cuartos de final y ya piensa en su próximo rival: San Lorenzo.