Al Celta de Vigo no le salió nada en su visita al Eibar por La Liga de España. Y sino pregúntenle al bueno de Iago Aspas.
En el último minuto de adición, con el marcador dos goles abajo para su equipo, quiso cerrar el partido picando un penal, tal vez como muestra de carácter frente a la derrota.
Sin embargo, impactó muy mal el balón, que salió tan suave que fue rechazado por el portero Dmitrovic con su pierna.
El encargado de poner en ventaja al Eibar, al minuto 47, había sido Edu Expósito; mientras que el chileno Orellana puso el 2-0 a los 60.