Santiago Beltrán (6): Después de lo que fue una jornada de pesadilla contra Tigre, el joven arquero de River ofreció una presentación satisfactoria. Respondió de buena manera en un par de intentos peligrosos y no tuvo nada que hacer en el gol de Argentinos.

Gonzalo Montiel (3): Fue una opción permanente en ataque con sus escaladas constantes, incluso llegando a posición de gol pese a fallar en las culminaciones. En contrapartida, no se mostró nada sólido en la marca, sufriendo cuando López Muñoz se movió por su sector.

Gonzalo Montiel y una resolución errática. (Foto: Getty)

Lucas Martínez Quarta (2): Extremadamente frágil actuación del primer marcador central de River, que no se mostró seguro en ningún pasaje del partido. Perdió bastante más de lo que ganó en los duelos y rechazó erráticamente en el gol de López Muñoz.

Lautaro Rivero (3): Volvió a quedar expuesto cuando lo encararon, fundamentalmente con espacios. Paralelamente, recurrió al juego brusco de manera sostenida y no le ofreció al Millonario una salida clara cuando tuvo la pelota en los pies.

Marcos Acuña (2): Otro partido caracterizado por el descontrol, el exceso de revoluciones y el riesgo permanente de ser expulsado. Fue amonestado prematuramente por una acción innecesaria, se mostró endeble en la marca y no aportó en ataque.

Giuliano Galoppo (3): De mayor a menor. Empezó el partido con mucho protagonismo, desprendiéndose y aproximándose al área de Argentinos con mucho peligro. Se fue diluyendo de manera progresiva y también contundente con el correr de los minutos.

Aníbal Moreno (3): Luego de lo que fue su grave error contra Tigre, el volante central siguió sin exponer su mejor versión. Por el contrario, por momentos se lo vio sobrepasado por el dominio del rival en la mitad de la cancha y tocó muy poco la pelota.

Aníbal Moreno con el esférico. (Foto: Prensa River)

Kevin Castaño (2): Apareció en el once titular sin haber hecho méritos y disputó solo 45 minutos después de otro rendimiento paupérrimo. No aportó en ninguna faceta del juego, ya que se mostró endeble en la contención e inerte en la distribución y la generación.

Tomás Galván (6): En medio de una preocupante soledad desde lo colectivo, el volante que regresó desde Vélez logró destacarse. Intentó durante toda su estadía en el campo de juego, siendo el hombre más peligroso. No se terminó de entender su salida.

Juan Fernando Quintero (4): Atisbos de buen fútbol, tal como viene acostumbrando en sus últimas apariciones en River. De todos modos, fue demasiado intermitente, gravitando y desequilibrando de manera aislada. Efectividad dispar.

Agustín Ruberto (3): Se metió en el once titular por sorpresa y no estuvo a la altura de las exigencias y de las circunstancias. Si bien se vio condicionado por la falta de compañía en la ofensiva, no resolvió nada bien en un puñado de acciones de peligro.

Ingresaron:

Ian Subiabre (3): Ingresó para el segundo tiempo con la misión de lastimar con su verticalidad y su atrevimiento, pero la realidad indica que no lo logró. Demasiado poco.

Matías Viña (3): Reemplazó a un Acuña descontrolado y sus minutos en cancha fueron sencillamente tétricos. Perdió duelos de manera muy sencilla y llamativa y no aportó en ataque.

Kendry Páez (-): Debutó con la camiseta de River, contando con una buena cantidad de minutos para mostrar. Sin embargo, condicionado por el contexto, no pudo hacer demasiado.

Maximiliano Salas (-): Volvió a evidenciar una falta de estado físico y un pobre rendimiento futbolístico. Fue neutralizado completamente por los centrales locales.

Juan Carlos Portillo (-): Entró en la recta final del partido y se lesionó casi de inmediato.