El fantasma de Ramón Díaz volvió a sobrevolar Núñez esta semana. El DT hace su juego, hace trascender que le dice que no a Corinthians, cosa es que es verdad, porque espera a River, porque quiere el último baile, The Last Dance.
Hay un acercamiento con la dirigencia de River y en enero tiene chances de volver. Entonces, en este contexto, con uno de los técnicos más ganadores de la historia al acecho, esperando para agarrar a River, a Leonardo Ponzio no le queda otra que ganar todos los partidos.
Recién dijo, tajantemente: “Tenemos que ganar los cinco partidos que quedan”. Tiene que ganar los cinco que quedan de la fase regular, contra Sarmiento, Belgrano, Racing, Boca y Aldosivi. Y ganar los playoffs y salir campeón.
Si no pasa todo eso, la verdad que Ponzio, que es un tipazo, que es un divino y que ganó cuatro y perdió uno, con números buenos, no le va a alcanzar para seguir en River el año que viene. Y tampoco le va a alcanzar jugando como hoy.
Hoy River se quedó con los tres puntos frente a Estudiantes de Río Cuarto y lo mandó a la B. Un equipo que no le pateó al arco en todo el partido. El peor equipo de Primera División.
Sí, a ese equipo, River solamente le pudo hacer un gol, de Huevo Acuña, de arremetida después de una pifia de un jugador rival.
Lo más destacable fue el talento del pibe Pereyra, que se animó. No cualquiera juega de 10 en River con 18 años, pateando mucho al arco.
El equipo no tuvo profundidad, no tuvo claridad, no tuvo contundencia y le faltó brillo. La verdad es que la gente no se fue contenta. Lo único para rescatar en el Monumental, esta fría noche de sábado, es que River ganó.
Pero, reitero: Ramón Díaz está al acecho. Ramón está esperando para agarrar la dirección técnica de River. Entonces, Ponzio, estás obligado a ganar todo para poder seguir el año que viene.





