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Colo Colo

Darío Sanhueza muestra toda su decepción tras caída de Colo Colo en nueva columna para Bolavip Chile: "De mal en peor"

La desazón tras la caída de Colo Colo ante Cobresal en el norte del país fue meticulosamente analizada por Darío Sanhueza, columnista albo para Bolavip Chile quien mostró su decepción y preocupación tras el traspié ante los nortinos.

Colo Colo sumó una dolorosa derrota en el norte del país.
© Agencia UNOColo Colo sumó una dolorosa derrota en el norte del país.

DE MAL EN PEOR

Por Darío Sanhueza

Este receso incomprensiblemente enorme, que nos tendrá sin fechas completas hasta un mes más, nos lleva a hacer el primer gran balance: ha sido un mal 2023. La Supercopa 2021 y 2022 sirvieron como “predictores” del resto del año (2021 comenzamos bien y terminamos padeciendo la atropellada de la UC, y 2022 dominamos de punta a cabo), y parece que la tendencia se va repitiendo.

Colo Colo no sólo no juega bien, sino que ha tenido a lo menos dos partidos donde lo único que razonablemente deseamos es que se termine, cuestión que a nivel local no sucedía hace muchísimo tiempo y que sólo podríamos llevar a ese nefasto segundo tiempo con River en Argentina en lo reciente. Pero las humillaciones de ese segundo tiempo con O’Higgins y este primer tiempo con Cobresal lo único que tuvieron de distinto fue que, en este último, Brayan Cortés evitó un desangramiento de proporciones históricas.

A estas alturas es meterse limón y hacerse un apósito con lija en la herida, pero no se puede dejar pasar el miserable primer tiempo del equipo. La cada vez más insólita tozudez de Quinteros en mantener a De los Santos con González en el equipo pagó caro, más allá de que, como siempre, el técnico haya culpado a situaciones puntuales, a errores tontos individuales. Lo más insólito de todo es que uno puede prever que ambos defensas centrales tengan un precario nivel técnico o escasa velocidad, pero supera todo análisis que además pierdan por arriba con jugadores de menor estatura, González perdió al menos tres veces con Camargo y De los Santos padeció por arriba y por abajo cada segundo que pisó el césped del estadio El Cobre. Es imposible que Falcón esté peor que ambos, lo cual lleva a pensar que el rendimiento no es el único criterio para determinar el once que ingresa, y pareciera ser que ni siquiera es el criterio principal. Gabriel Costa o Gil jamás han sido castigados deportivamente por Quinteros.

Sanhueza le cayó a Leo Gil también. | Foto: Agencia UNO

Hay demasiadas cosas que estuvieron mal en este partido, además del desempeño de la dupla de centrales. La ingenuidad inaceptable de Castillo en el penal, los hoyos a las espaldas de los laterales, la exasperante tendencia de Gil a pisar la pelota y cortar incipientes circuitos ofensivos, una nueva edición del cambio insignia de Quinteros –sacar a Pizarro y retrasar a Gil, en vez de sacar al Colorado–, pero como el destino es cruel, nos dejó lo peor para el final, con Cortés reeditando el mito de Sísifo, empujando ese peñasco hacia la cima de la montaña sólo para dejarlo caer. Quien nos había salvado de una humillación mayor, cometió el peor error de todos y que seguramente llegará al libro de los récords de Guinness.

Comer una cucharada de manjar después de masticar fecas ajenas por noventa minutos no sirve de nada, pero al menos contribuye a mejorar en algo la sensación final. El descuento y la emoción final de Damián Pizarro son un pequeño cariñito para los atribulados hinchas, para quedarnos con algo que nos deje una pequeña luz de esperanza, luego de un inicio de año absolutamente sombrío. Ojalá que no deje de entrar en las citaciones y que no veamos una nueva versión de esa chiva tan propia de Quinteros de “llevarlos de a poco” para priorizar a otros jugadores más de su gusto.

Es cierto que el equipo se desarmó y que está despotenciado respecto al 2022, pero de ninguna manera se justifica que Colo Colo esté deambulando en la cancha como lo ha hecho en buena parte de este año. Hay menos que el año pasado, sin duda, pero con lo que hay, el equipo puede y, sobre todo, debe jugar mejor. No se requiere más que una mano para contar a equipos que quizás jueguen peor que este Colo Colo, y hay que virar el rumbo si se quiere pelear arriba, antes que comiencen a aparecer otro tipo de preocupaciones.