La posibilidad de que la final de la Copa Intercontinental Sub 20 entre Santiago Wanderers y Real Madrid Juvenil se juegue fuera de Valparaíso comienza a generar indignación total en el puerto. Los rumores que apuntan a trasladar el partido al Estadio Nacional de Santiago desataron la furia del presidente de los ‘Caturros’, Reinaldo Sánchez.
El dirigente fue categórico en su postura y defendió con fuerza la localía en Valparaíso. “Se juega en Valparaíso. A no ser que exijan Santiago los frescos de la Conmebol. Pero yo lo juego en Valparaíso, si es la ciudad nuestra y yo se lo doy a la gente de acá. Va a ser histórico, así que me tendrán que obligar”, lanzó en conversación con El Mercurio porteño.

Los Caturros quieren jugar la final en Playa Ancha, como sea. (Photosport).
Sánchez incluso fue más allá y advirtió con una medida extrema si se concreta el cambio de sede. “Si me obligan a jugar en Santiago, renuncio y no participo más también. Ojalá que no nos vayan a hacer esa barbaridad, ya que como no nos pagan nada, si la recaudación del partido va a ser para ellos”, afirmó.
El timonel también cuestionó el aspecto económico del evento, apuntando directamente a la organización. “Con qué nos vamos a frotar las manos si me dijeron que la recaudación es de la Conmebol… si nosotros no hemos recibido ni un peso por esta cuestión”, agregó.
Así, lo que debía ser una fiesta histórica para Wanderers comienza a tensionarse antes de jugarse, con la sede como eje de un conflicto que podría escalar en las próximas semanas.
En síntesis…
- Valparaíso o nada: Reinaldo Sánchez exige jugar la final en casa y calificó de “frescos” a los organizadores por el posible traslado a Santiago.
- Amenaza de retiro: El dirigente advirtió que retirará al club de la competencia si lo obligan a abandonar el Estadio Elías Figueroa.
- Sin beneficios: Sánchez criticó que la Conmebol se queda con la recaudación total, dejando al club sin ganancias por el evento.






