El Hard Rock Stadium de Miami fue testigo de una de las batallas más desgastantes, tácticas y dramáticas en lo que va de las llaves de eliminación directa de la Copa del Mundo.
En una tarde cargada de historia y con amenazas previas de lluvia, donde el estratega Lionel Scaloni alcanzó la mítica barrera de los 100 partidos oficiales al mando, la Albiceleste saltó al pasto con el bando encendido.
Tras unos minutos iniciales de fuerte resistencia azul, la jerarquía del denominado el mejor de todos los tiempos rompió el cerrojo. Al minuto 29, Lionel Messi recibió un precioso pase largo, controló como los dioses dentro del área y definió con una categoría galáctica ante Vozinha para firmar el 1-0 y su séptimo gol en el certamen.
Sin embargo, el bando de los Leones Azules demostró de inmediato por qué llegó invicto a esta instancia y no se amedrentó ante los monarcas del planeta. En el complemento, el orden logístico africano dio sus frutos desatando el pánico liguero.
A los 59 minutos, Cabo Verde armó una hermosa jugada colectiva tocando el balón a placer hasta encontrar a Deroy Duarte en el área chica, quien definió cruzado ante el “Dibu” Martínez para clavar un impactante 1-1. El arquero Vozinha se transformó en un muro inquebrantable conteniendo tiros libres astutos a Messi y, tras ocho minutos de infarto en el descuento, el bando se estiró de forma inminente a la prórroga.

Cabo Verde le dio gran batalla al campeón del mundo.
Locura en el tiempo suplementario: El misil de Cabral y el testazo de la salvación
El tiempo extra arrancó con las pulsaciones a mil en las gradas y en el césped. Argentina pegó de entrada en el amanecer del alargue: al minuto 92, tras un tiro de esquina, la pelota le quedó flotando a Lisandro Martínez y el zaguero del Manchester United le rompió el arco a Vozinha para poner el 2-1. Parecía que la mística campeona amarraba la clasificación, pero el bando de la resiliencia africana volvió a golpear la cátedra. A los 103′, Sidny Lopes Cabral sacó un precioso e indomable remate de media distancia que se clavó en el ángulo del Dibu Martínez, sellando un insólito 2-2 que hacía llorar a los hinchas albicelestes.
Con la lotería de los penales asomando de forma dramática en Miami, apareció la garra y el juego aéreo que caracteriza a la zaga trasandina para evitar el papelón del siglo. Al minuto 111 de la prórroga, Cristian “Cuti” Romero se impuso en el aire de forma majestuosa en el corazón del área y metió un testazo furioso para decretar el 3-2 de la victoria definitiva.
Con el pitazo final del réferi tras 120 minutos de pánico extremo, Argentina saca adelante una llave nuclear con el bando apretado y sella sus pasajes de oro rumbo a los octavos de final de la Copa del Mundo. Las carpetas de la FIFA ya tienen confirmada la próxima estación de destino: en la ronda de los 16 mejores, Lionel Messi y compañía se verán las caras ante la Selección de Egipto, que viene de dejar en el camino a Australia en penales. ¡Se viene una verdadera guerra liguera en el césped!





