Los Ángeles albergó una de las batallas tácticas más intensas y cambiantes de la ronda de los ocho mejores de la Copa del Mundo. Desde el pitazo inicial, el conjunto español tomó la iniciativa posicionándose en territorio rival y avisando mediante la velocidad de Lamine Yamal.
Tras la pausa de hidratación, la insistencia hispana tuvo su recompensa: al minuto 30, Fabián Ruiz capturó un rebote largo entregado por el portero Thibaut Courtois y mandó la pelota al fondo de las mallas para dictar el 1-0 parcial.
Sin embargo, el búnker belga no se amilanó y adelantó sus bloques con mucha personalidad. Al minuto 41, Charles De Ketelaere conectó un certero cabezazo en el área para decretar el 1-1, significando el primer gol que recibe la retaguardia de España en toda la competencia. Las huestes se marcharon al descanso con las pizarras igualadas tras un vibrante ida y vuelta en California.

Mikel Merino festeja su gol que le da la clasificación a España
La lesión de Courtois y el agónico impacto de Mikel Merino
En el complemento, las pizarras sumaron modificaciones de emergencia y alta tensión. Courtois se erigió como figura al ahogarle el grito de gol a Yamal, pero al minuto 21 de la segunda mitad el guardameta del Real Madrid tuvo que marcharse entre lágrimas del terreno de juego por una severa dolencia física, permitiendo el ingreso del relevo Senne Lammens. Los Diablos Rojos refrescaron el ataque mandando a Romelu Lukaku al pasto, mientras España apostó por la frescura de Pedri, Ferran Torres y Nico Williams.
Cuando el bando liguero e internacional parecía encaminarse de forma inminente hacia la prórroga, Luis de la Fuente mandó a la cancha a Mikel Merino al 41′ en sustitución de Dani Olmo. La movida del estratega fue una auténtica bendición: al minuto 43, Merino aprovechó un rebote largo de Lammens en la zona caliente para fusilar y decretar el 2-1 definitivo, desatando la locura total en las tribunas tal como lo había firmado ante Portugal en octavos. El árbitro adicionó 7 minutos que se disputaron con el corazón en la mano y que incluyeron amonestaciones para Witsel y Laporte, pero el marcador no se movió más. Con el pitazo final, España timbra sus pasajes de oro a las semifinales de la cita máxima.









