El liquidador de Sartor, Eduardo Godoy, nuevamente sacó la voz en medio del terremoto que significó el revocamiento del directorio encabezado por Cecilia Pérez. Ahora, el abogado aseguró que Victoriano Cerda y Patricio Kiblisky no podrán participar en el proceso de adquisición del 63% del paquete accionario de Azul Azul, que definirá el futuro control de la concesionaria de Universidad de Chile.
En conversación con Pauta de Juego, Godoy rectificó sus declaraciones anteriores sobre la posibilidad de que ambos dirigentes volvieran a involucrarse en la propiedad del club, ya que reconoció que inicialmente no tenía claridad sobre los cambios legales que afectan a las sociedades anónimas deportivas y explicó por qué modificó su postura.
“Me retracto. En ese minuto, cuando lo dije, no tenía tan claras las modificaciones que se habían efectuado en la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas y, con consideración de aquello, hoy día ellos no podrían participar con la compra de acciones de Universidad de Chile”, afirmó.

El directorio de Azul Azul en los tiempos de Michael Clark (Photosport).
La condición clave para comprar el 63% de Azul Azul
El liquidador explicó que el proceso contempla invitar a distintos interesados y evaluar a los potenciales compradores bajo criterios específicos. Entre ellos, deberán acreditar quiénes son los beneficiarios finales de la operación y demostrar el origen del financiamiento utilizado para adquirir las acciones.
“Si ellos llegaran a presentarse en el proceso, nosotros primero invitamos a mucha gente a participar y en ese proceso hay una calificación de los oferentes, según ciertos criterios. Uno de ellos es acreditar quiénes son los beneficiarios finales de la compra y que, si no están comprando con dinero propio, deben señalar de dónde viene el financiamiento”, detalló.
En esa misma línea, Godoy Hales advirtió que se revisará cuidadosamente la procedencia de los recursos y la identidad de quienes estén detrás de una eventual adquisición, especialmente si el dinero proviene de terceros vinculados a los antiguos controladores.
“A los compradores les vamos a pedir que acrediten el origen de los fondos con que compren y acrediten quién es el beneficiario final. Nos parecería inadecuado que los fondos vengan de estas personas o de estos grupos”, sostuvo.
Godoy Hales también puso la alerta en la intención de algunos inversionistas. “Llama la atención que haya financistas que presten dinero cuando no es un negocio que vaya a generar un flujo que vaya a permitir pagar. Entonces, la intención es otra”, expresó.
Finalmente, el liquidador entregó un mensaje de tranquilidad respecto del futuro institucional y deportivo de Universidad de Chile, pese al proceso que atraviesa Azul Azul. “La U va a seguir funcionando. La Universidad de Chile enfrenta una situación económica saneada, más o menos regular, que le permite poder aspirar a un plantel competitivo para que en el aniversario puedan aspirar a grandes cosas”, cerró.





