Se jugaba el todo o nada en el Estadio Nacional, pero la tarde terminó en una profunda amargura. En el cierre del Grupo D de la Copa de la Liga, Universidad de Chile y Audax Italiano empataron 2-2, un resultado estéril que dictó la eliminación de los dos equipos y sentenció el primer gran tropiezo de la era de Fernando Gago al mando del Romántico Viajero.
El partido comenzó cuesta arriba para los Azules. A los 18′, tras un tiro de esquina, Michael Vadulli aprovechó un balón suelto en el área chica para batir a Gabriel Castellón y clavar el 1-0 a favor de los itálicos. El golpe despertó a la U, que encontró la paridad a los 32′ gracias a su jerarquía histórica: Marcelo Morales sacó un centro rasante letal y Eduardo Vargas apareció con el olfato intacto para decretar el 1-1 transitorio.
Sin embargo, la alegría en Ñuñoa duró un suspiro. Apenas seis minutos más tarde (38′), Giovani Chiaverano armó una gran jugada personal que terminó en la definición de Franco Troyansky para el 2-1 itálico, un resultado que mandaba al descanso a los Azules con la soga al cuello y mirando de reojo lo que pasaba con Unión La Calera.

Eduardo Vargas volvió a marcar en Universidad de Chile
El drama de Aránguiz y los palos malditos
En el complemento, Gago movió la pizarra con los ingresos de Lucas Assadi y Juan Martín Lucero. La U intentó reaccionar, pero la mala fortuna y los problemas físicos se ensañaron con el equipo. A los 55′, Charles Aránguiz acusó una dolencia física y tuvo que abandonar la cancha desconsolado, sumando una nueva frustración a su irregular campaña 2026.
En su reemplazo ingresó el paraguayo Lucas Romero. El ímpetu azul estuvo cerca de dar frutos a los 67′ cuando el propio Romero estrelló un cabezazo en el travesaño tras una mala salida de Tomás Ahumada, y en el rebote, Bianneider Tamayo la mandó increíblemente desviada.
Final de infarto y eliminación cantada
Cuando el partido moría y Audax saboreaba una clasificación que también se le terminó escapando, apareció el amor propio. A los 91′, Eduardo Vargas armó una tremenda jugada “como en sus mejores tiempos” por la banda y habilitó a Lucas Romero, quien desde la medialuna sacó un derechazo furioso para clavar el 2-2 definitivo.
El Nacional celebró con el alma, pero la matemática fue cruel. A esa misma hora, Unión La Calera sellaba su triunfo ante Deportes La Serena, adjudicándose el liderato del grupo y el único boleto a las semifinales de la Copa de la Liga. Golpe durísimo para el proyecto de Gago, que ahora deberá sacudirse rápido las heridas para enfocar las fichas en los desafíos restantes del año.












