Colo Colo está de fiesta celebrando la obtención de la estrella número 33 en las vitrinas del Cacique, torneo en donde dominó casi de principio a fin y se coronó después de una sequía de cinco largos años sin título.
Uno de los puntos fuertes en la campaña de los dirigidos por Gustavo Quinteros fueron los clásicos, donde no supo de derrotas ni ante Universidad de Chile ni ante Universidad Católica en los cuatro enfrentamientos que sostuvieron.
Ante los azules se impusieron por un claro y contundente 4-1 en el primer Superclásico oficial del año. En aquel compromiso, la contundencia de los albos en los primeros minutos fue clave para sobreponerse a los azules y cosechar la primera victoria oficial en este ítem.

Después vendría un clásico caliente ante Universidad Católica en San Carlos de Apoquindo, donde los cruzados se pusieron en ventaja y un agónico gol de Alexander Oroz en el último suspiro le daría el empate definitivo a los albos.
El segundo semestre tendría al Cacique y Universidad de Chile disputando un inédito Superclásico en la ciudad de Talca, lugar donde Juan Martín Lucero se erigió como figura absoluta para darle el triunfo a Colo Colo por un claro 3-1.
El último enfrentamiento clásico que sostuvieron Quinteros y sus dirigidos fue ante Universidad Católica en el Estadio Monumental. Cerca de 40 mil espectadores vieron cómo albos y cruzados animaron un entretenido 0-0 y no se sacaron ventajas.
Así las cosas, la nueva estrella de los albos no solo contó con una supremacía ante el resto de los equipos, sino que también con sus clásicos rivales mirando desde otra vereda como Colo Colo bajó se impuso y no fueron capaces de vencerlo.





