La brutal reciente escalada de violencia en Medio Oriente tras la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán en la denominada “Operation Epic Fury” instaló de inmediato la pregunta sobre eventuales sanciones deportivas y, en particular, si la FIFA podría expulsar a EE.UU. o Irán del Mundial 2026, que comenzará en los próximos meses y se disputa en Norteamérica.
Desde el punto de vista reglamentario, el artículo 4 de los estatutos del organismo establece que “está prohibida la discriminación de cualquier país, persona o grupo de personas por cuestiones de raza, color de piel, origen étnico, nacional o social, género, discapacidad, lengua, religión, posicionamiento político o de cualquier otra índole (…) y será sancionable con suspensión o expulsión”. Sin embargo, esta norma apunta principalmente a conductas discriminatorias dentro del ámbito futbolístico y federativo.
De hecho, ese mismo artículo fue utilizado por la FIFA como sustento para excluir a Rusia del Mundial de Catar 2022 tras el inicio del conflicto con Ucrania, argumentando que resultaba imposible garantizar la seguridad y la integridad de la competencia con la selección rusa en el torneo.
Para que una selección sea suspendida o expulsada, la FIFA debe acreditar incumplimientos directos a sus estatutos, como injerencias gubernamentales en las federaciones, discriminación sistemática en competiciones oficiales o violaciones graves a sus principios. En el pasado, el ente rector ha aplicado sanciones a asociaciones nacionales por interferencia política o por no garantizar el normal desarrollo del fútbol, pero no por conflictos bélicos externos de manera automática.
¿Riesgo de suspensión para el Mundial 2026?
En el caso de Estados Unidos, además, el país es uno de los anfitriones del Mundial 2026 junto a Canadá y México, lo que añade una dimensión organizativa y contractual de enorme magnitud. Cualquier medida extrema requeriría un proceso formal, revisión del Consejo de la FIFA y fundamentos jurídicos sólidos.
Por el momento lo único concreto es que desde Irán ven muy difícil su presencia en la Copa del Mundo. Así lo dejó plasmado el presidente de la Federación de Fútbol de Irán, quien afirmó que “con lo que ocurrió hoy y con ese ataque de Estados Unidos, es improbable que podamos mirar con esperanza al Mundial, pero los jefes del deporte son los que deben decidir sobre eso”.
Irán integra el Grupo G del Mundial 2026 junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, y todos sus partidos se jugarán en Estados Unidos (dos en Inglewood y uno en Seattle).
En síntesis…
- Precedente de Rusia: La FIFA podría usar el artículo 4 de sus estatutos —el mismo que excluyó a Rusia de Catar 2022— argumentando la imposibilidad de garantizar la seguridad y la integridad de la competencia tras la “Operation Epic Fury”.
- Situación crítica de Irán: El presidente de la federación iraní calificó como “improbable” su participación en el Mundial, dado que sus tres partidos de fase de grupos deben jugarse precisamente en suelo estadounidense (Inglewood y Seattle).
- Blindaje del anfitrión: Pese al conflicto, la expulsión de EE. UU. es jurídicamente compleja debido a su rol como organizador y los masivos compromisos contractuales, requiriendo una revisión sin precedentes del Consejo de la FIFA.
