Unión San Felipe se marchó de Calama con una sensación agridulce. Pese a mostrar pasajes de buen fútbol y competir de igual a igual ante el ahora líder exclusivo, Cobreloa, el cuadro albirrojo terminó cayendo por 2-0.

No obstante, más allá del resultado, el foco se puso sobre el desempeño del juez Rodrigo Carvajal quién expulsó a un jugador del aconcagua en forma injusta.

El técnico del “Uní-Uní”, Luis Landeros, valoró la entrega de sus dirigidos en la altura, asegurando que el plan de juego se cumplió en gran medida.

“Sabíamos que veníamos a enfrentar a un muy buen equipo… el plan preparado en líneas generales funcionó. Nos vamos bastante tranquilos porque el equipo muestra cosas, se asocia y compitió de igual a igual”, analizó el estratega.

La polémica: Penales no cobrados y una expulsión cuestionable

El partido estuvo marcado por errores arbitrales en ambos lados, incluyendo un gol legítimo anulado a Cobreloa. Sin embargo, en San Felipe dolió especialmente un penal no sancionado sobre Bairo Riveros y la posterior expulsión del delantero por una supuesta simulación.

El momento de la tarjeta a Bairo Riveros

Landeros fue tajante al pedir una revisión profunda del referato nacional:

“Esto lo planteo como una cuestión que está abierta hace mucho rato. Hay cuestiones que se deben corregir desde la estructura del arbitraje. Los criterios son muy difíciles de comprender“, lanzó Landeros.

El DT fue enfático en que no busca beneficios, sino equidad en el campo de juego:

“Yo no quiero nada a favor, jamás he pedido nada a favor, simplemente que haya justicia y que el árbitro cumpla con el rol que tiene que cumplir. En condiciones más bien justas, podríamos haber obtenido algo mejor”.

Con este resultado, Unión San Felipe se mantiene complicado en la parte baja de la tabla de posiciones de la Primera B, con el desafío urgente de mejorar el finiquito y esperar que los “detalles” arbitrales dejen de ser protagonistas en sus encuentros.