La noche ya venía torcida para la Selección Chilena. Pese a los primeros buenos minutos, Nueva Zelanda emparejó las acciones y el partido no tenía un dueño absoluto.
Sin embargo, a los 27 minutos, llegó el golpe de gracia: Darío Osorio vio la tarjeta roja por doble amonestación.
La expulsión del formado en la U no solo dejó a Chile con diez hombres en una cuesta arriba casi imposible de subir, sino que lo convirtió de inmediato en el jugador más criticado del partido.
La primera amarilla había llegado temprano por una falta evitable, pero la segunda entrada —imprudente dado el contexto del juego— obligó al juez a mandarlo a las duchas prematuramente.
Sentenciado en redes sociales
Mientras Osorio caminaba cabizbajo hacia los camarines, las redes sociales (especialmente X e Instagram) se inundaron de comentarios contra el volante. Los hinchas no le perdonaron la falta de “oficio” y la irresponsabilidad de dejar al equipo mermado cuando más se necesitaba orden y cabeza fría.
“Imperdonable”, “falta de madurez” y “arruinó el partido” fueron algunos de los términos más suaves que se pudieron leer. Para muchos, el talento de Osorio no compensa, en esta ocasión, un error que parece sentenciar las aspiraciones de La Roja en este compromiso.
Un panorama desolador
Con un hombre menos y dos goles abajo, el cuerpo técnico deberá mover las piezas en el descanso para evitar una catástrofe mayor. Para Osorio, esta expulsión marca un punto bajo en su trayectoria con la selección, justo cuando se esperaba que diera el salto de jerarquía definitivo.
