Dwight Howard es, quizás, uno de los jugadores que se enfrentará a más presión la próxima temporada, pues existe mucho escepticismo acerca de su capacidad para aportar a la causa ganadora de los Lakers.
En este sentido, el pívot ha trabajado incansablemente hasta encontrarse en la mejor forma física de su carrera, bajando de las 280 a las 245 libras y visitando el gimnasio día y noche para demostrar su valor.
En las fotos recientes de el centro entrenando en las instalaciones de los Lakers, puede verse a un Howard completamente rejuvenecido y motivado, incluso trabajando en sus tiros libres y lanzamientos de tres puntos.
Howard fue considerado alguna vez uno de los jugadores más dominantes en la pintura, y sus dotes a la defensiva y como reboteador han sido muy pocas veces igualados en la historia de la liga.
Es por eso que en Los Ángeles decidieron ofrecerle lo que bien puede ser su última oportunidad para tomarse su carrera en serio y demostrar que puede aportar a un equipo de campeonato. Y, a juzgar por lo que vemos, parece que ha aprendido su lección.




