El alta médica del colombiano, estimada para los primeros días de noviembre, dio origen a una disputa entre Rafa Benítez, que quiere llevarlo de a poco, y José Pékerman, que pretende contar con él para la segunda doble fecha de Eliminatorias.
Una guerra gastronómica entre el merengue y el café podría liberarse en los próximos días, con James Rodríguez como detonante. Es que el futbolista de Real Madrid afronta los últimos días de rehabilitación de su lesión y su retorno a las canchas es inminente.
En Real Madrid intentan convencer a Pékerman de que no convoque a James.
Pero noviembre será un mes muy agitado para James, porque al compromiso con el equipo merengue para seguir liderando las posiciones de La Liga, sumado al clásico ante Barcelona que se avecina, deberá sumarle el deber de colaborar con su selección en el camino a Rusia.
Rafa Benítez espera contar con el mediocampista, a más tardar, para el partido del 8 de noviembre ante el Sevilla, pero quiere llevarlo de a poco y no sobrecargarlo con una maratón de juegos. Sin embargo, al existir un alta médica, José Pékerman no dudará en hacer uso de su derecho a convocarlo para la doble fecha de Eliminatorias en que Colombia deberá enfrentar a Chile, el 13 de noviembre, y Argentina, el 17.
Ésta posibilidad es la que molesta tanto al entrenador como a los directivos de la Casa Blanca, que temen que la sobre-exigencia provoque en James un resentimiento a pocos días del clásico ante Barcelona, dispuesto para el 21 de noviembre.
+La patada que lesionó a James
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