Foto de Marcelo Gallardo, entrenador de River.

MÁS DE América

América Rocio Oliva

Marcelo Gallardo, un DT de película

No sólo es un entrenador, tampoco sólo es un hombre, es mucho más que eso, es Marcelo Gallardo. 

Bolavip
Rocio Oliva

Foto de Marcelo Gallardo, entrenador de River.

Foto de Marcelo Gallardo, entrenador de River.

Hablar como hincha y ser imparcial es difícil, por eso trataré de mantenerme al margen y sacarme la camiseta, pero no les aseguro nada.

A pesar de eso y habiendo dilatado al máximo esta nota, no podía dejar de contarles a los lectores mi sensación después de haber estado en la avant premiere de la película “River, el más grande Siempre”.

En traslúcido, el film demuestra en una ecuación la potencia y la importancia que tiene un hombre y un nombre dentro de la vida de muchos otros, seguidores o no.

Ese es Marcelo Gallardo.

Creo, y en la película lo confirmé, que River se preparó para recibir al Muñeco. El club, la dirigencia, la hinchada, recorrió un camino largo y con mucha historia; tormentoso por momentos y en otros no tanto. Todo los preparó para tener ese soplo de energía que hoy parece interminable.

Marcelo llegó River para cambiarlo todo. Para hacernos mejores hinchas, para que aprendiéramos a aplaudir el trabajo de un equipo técnico, para enseñarnos a esperar a los jugadores.

¿Qué más? Se instalaló para comprobar que nadie es más importante que todos juntos. Que pudiéramos saber que él se nutre de nosotros y si en la platea hay vida, en la cancha siempre habrá esperanza.

Gallardo, bien a lo Napoleón, se agigantó en las fauces de River hasta convertirse en uno de los símbolos más importantes de su historia. Se embarcó en un espiral y no descansó hasta lograr todo lo que su corazón rojo y blanco le pidió.

Hoy se regocija con el cariño de la gente, de los niños y se ilusiona con más. También se frustra, porque sabe que eso lo hace más fuerte.

Ayer lo vi pasar con la sonrisa de quien disfruta de la labor cumplida, emocionado y contento. Te mereces todo lo que pasa Marcelo Daniel, como River Plate te merece a vos; por todo el aguante y la entereza que hemos tenido, por la paciencia de esperar a que vos estuvieras listo, el momento justo.

Nunca me olvidare de esa frase que parece escaparse de tu boca y que encausa el clímax de la película. Yo También quería que fuera Boca.

Temas:


Lee También

Rocío Oliva

Vidente creciente



Comentarios

Calendario Partidos

dias
horas
minutos


sumate

Recibe las últimas noticias en tu casilla de E-mail