En una liga tan competitiva como es la National Basketball Association (NBA), los detalles son los que pueden marcar un partido, o incluso una serie, prueba de ello son los Phoenix Suns, quienes se metieron en las Finales de la Conferencia Oeste, y todo gracias a LeBron James.

No es una locura lo que decimos, sino que nos remitimos a los hechos, o a uno en particular, que cambió para siempre la mentalidad del equipo de Monty Williams, y que encendió el fuego sagrado en jugadores experimentados como Chris Paul, y en jóvenes como Devin Booker.

Es que no solo Phoenix Suns barrió con Denver Nuggets en semifinales del Oeste, sino que antes se sacó del camino al último campeón, Los Angeles Lakers, dándole vuelta su serie de primera ronda, manteniendo un invicto de siete partidos y todo gracias, insistimos, a LeBron. A las pruebas nos remitimos.

Chris Paul y Devin Booker (@Suns)

Phoenix Suns en Finales del Oeste gracias a LeBron James
 

Para comprobar nuestra hipótesis tenemos que ir hasta el jueves 27 de mayo, cerca del final del Juego 3 entre los últimos campeones y la franquicia de Arizona, en el Staples Center, donde el local tenía una amplia ventaja en el marcador, momento en el Rey cometió un error que marcó esta serie.

Faltaban 7:43 del último cuarto, con ventaja para los Lakers por 89-70, momento en el que LeBron recibe un balón de espaldas ante la marca de Jae Crowder, momento en el que se burla del rival junto con sus compañeros del banco de suplentes, entre ellos Andre Drummond, para luego anotar. Una jugada que cambió para siempre a los Suns.

Después de esta acción irrespetuosa de James, Phoenix dio vuelta la serie ganándole a Lakers por 4-2, para luego barrer por 4-0 a Denver Nuggets, consiguiendo una racha de siete victorias consecutivas en postemporada, la mejor de su historia. Y lo mejor de todo, que esta senda triunfal puede continuar en las finales. Para que sigan provocando a este equipo.