La pandemia generada por el Co-Vid19 llegó a principios del mes pasado a Latinoamérica, donde los gobiernos no se han puesto de acuerdo a la hora de tomar medidas. Uno de los países más afectados por el comunmente llamado coronavirus es Ecuador, lugar en el que la situación parece haberse agravado hasta un punto irreversible.
Son recurrentes ya las imágenes mostrando que ha habido un colapso tanto en el sistema de salud como en el funerario: los ataúdes en las calles y los fallecidos apilados se han vuelto moneda corriente en las calles de Quito, capital del país.
En los medios no se puede esconder la realidad. Y los periodistas no son ajenos a todo lo que ocurre. Mucho menos, sabiendo que en gran parte son ellos quienes le muestran a los televidentes todo lo que no pueden ver al estar encerrados en sus casas.
La situación presentada a continuación sucedió al aire de la cadena RTS. El conductor del noticiero hace entrar en escena al móvil, donde conoceremos a Carlos Julio Gurumendi, un histórico cronista del canal que lleva más de 26 años al aire.
“Estamos en vivo y en directo. Con el replique de las campanas de la iglesia católica se pide quedarse en casa no es por lo suyo, sus familares… mil disculpas”, dice Carlos, quien huye despavorido de escena al romper en llanto, víctima de lo que ha visto durante sus horas recorriendo las calles deChongón, zona cercana a Guayaquil.
“Bien, entendemos los periodistas somos seres humanos y nuestro querido amigo ha tenido un quebranto. El también está afectado por todo lo que está sucediendo”, le respondió su compañero desde el piso. Una escena desoladora que, desgraciadamente, se seguirá repitiendo en los próximos días.
Diferentes medios reportan que el gobierno ecuatoriano “está escondiendo los muertos”. “Un protocolo oficial ordena no hacer análisis ni decir de qué murió la víctima. Se oculta el desborde en Guayaquil y se admiten sólo 145 muertos por el Covid 19”, lanzan desdePágina 12.Tristísimo…




