Lionel Messi consiguió un récord que se hizo esperar, pero Barcelona cayó 2-1 ante Valencia y ya no es líder de La Liga en soledad.
El partido que se desarrolló en el Camp Nou mostró con claridad que Barcelona está jugando contra sus propios miedos y frustraciones, porque a pesar de ser dominador absoluto de la posesión del balón, mostró una fragilidad pocas veces vistas ante cada avance del equipo Ché y una extraña ineficacia ofensiva.
Para colmo, el primer gol de Valencia fue pura y exclusiva obra culé, porque Iván Rakitic le metió el pie a un centro y Bravo terminó metiendo el balón dentro de su propia puerta. Inmediatamente después, Piqué arengó esperando la reacción, pero la confusión se apoderó de los locales hasta el final del primer tiempo.
Peor clima se vivió en el Camp Nou cuando en el minuto final de esa primera mitad, Valencia construyó una jugada a lo Barcelona que terminó en un golazo de Santi Mina y ventaja de dos para la visita.
Con vergüenza, Barcelona lo fue a buscar en el complemento, pero se chocó una y otra vez con Diego Alves y con su propia impotencia. Hasta que Lionel Messi encontró el descuento y su tan ansiado gol 500 en 17 minutos, logro que no se permitió celebrar, porque los dirigidos por Luis Enrique no sólo perdieron otro juego en su estadio, sino también la soledad en la cima de La Liga, que ahora comparte con su verdugo Atlético de Madrid.
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