Los pequeños que saltaron al campo de juego para abrazar a Messi contaron qué le dijeron y pidieron disculpas. Cumplieron sus sueños.

“Sabemos que no está bien, pero el fanatismo y la emoción nos llevaron a meternos en la cancha”

“Iba muy rápido, la cancha estaba mojada y quise frenar pero pegué un resbalón que quedé entre las piernas de Messi. Me quiso atrapar en el aire y no pudo, ¡casi lo lesiono!”

“Estando a sus pies le besé los botines y cuando me paré le agradecí por volver. Después pedimos disculpas pero estuvimos detenidos hasta las tres de la mañana. No pensamos que iba a ser para tanto. Nunca quisimos hacerle daño a nadie”