En la llegada del plantel argentino a Uruguay, Messi se llevó los aplausos: un niño de once años corrió hacia él para una foto, la seguridad se lo negó, pero al enterarse, el Diez lo llamó y le cumplió el sueño. ¡Crack!

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A cualquier lugar del mundo que vaya, Lionel Messi se encuentra con miles de fanáticos que le piden un autógrafo o una foto. En Montevideo, Uruguay, antes del duelo por Eliminatorias, no fue la excepción.

El plantel arribó al hotel de la concentración y el Diez fue el último jugador en bajar del ómnibus. Del trayecto hacia la entrada del edificio, un niño pasó por entre las vallas y corrió hacia él para sacarse una foto, pero la seguridad lo echó y parecía que todo se desvanecía.

Sin embargo, Messi vio la situación y pidió llamar al pequeño de once años: lo saludó, lo abrazo y le cumplió el sueño de su vida.

Unos segundos para el capitán; la dicha de una vida para el fanático.