Tras estudiar el caso del lanzamiento de una navaja al campo de juego por parte de un hincha a los jugadores albiazules, el Independiente Medellín fue sancionado con dos fechas de suspensión parcial de la plaza del Atanasio Girardot, más exactamente a la tribuna norte, desde donde fue tirado el artefacto.
El castigo por “conducta impropia de los espectadores” incluye una multa de $6.545.008 millones de pesos que deberá pagar el club.
Para la Dimayor, el acto en el que un supuesto aficionado lanza una navaja al campo de juego durante un compromiso deportivo demuestra que “existieron fallas en el protocolo de seguridad establecido para el partido”.
“El ingreso de una arma blanca es una muestra flagrante de una falla en las medidas de seguridad y logística tomadas para la correcta organización del encuentro deportivo”, prosigue el comunicado.
Queda claro que esta vez el ente rector de los clubes no quiso que esta vez pagaran miles por una sola persona que cometió un grave error; de lo contrario, el castigo habría sido mayor.
