Si bien se hizo con el título en la última edición de La Liga de España, lo cierto es que la temporada de Real Madrid no fue la mejor. Sobre todo por lo que tuvo lugar en la UEFA Champions League, donde el equipo fue eliminado de forma temprana.
Sin embargo, el presente del Merengue es un tanto más calmo y mucho tiene que ver el caos que se encuetra atravesando Barcelona, su clásico rival. Es que los catalanes están en una etapa de transición y en conflicto con Lionel Messi.
Además, entre ventas y cesiones de jugadores que no eran prioridad para Zinedine Zidane, su director técnico, la Casablanca ya recaudó casi 70 millones de euros. Dinero fresco para pensar en los refuerzos que quiere el francés.
El último ingreso de dinero tiene que ver con la venta de Óscar Rodríguez a Sevilla. El mediocampista, que viene de brillar con el descendido Leganés, se marchó el campeón de la Europa League a cambio de 13,5 millones de euros.
Esta venta se suma a la deAchraf Hakimi, por quien Inter de Milán desembolsó nada más ni nada menos que 40 millones de la misma moneda. Cabe destacar que, antes de esta transferencia, el lateral estuvo cedido en Borussia Dortmund.
Más tarde llegaron las salidas de Javi Sánchez (3,5 millones), Dani Gómez (2,5 millones) y De Frutos (2,5 millones). Esto se suma al préstamo de Kubo en Villarreal, que pagó 2,5 millones por el asiático que deslumbró en Mallorca.
