Mientras Boca ajusta detalles para su amistoso ante Olimpia y tacha los días para el debut oficial en el Torneo Apertura frente aRiestra, en el Predio se vive una realidad paralela y silenciosa. A tan solo 48 horas de que el libro de pases baje su persiana (20 de enero), el Xeneize todavía no logró resolver la salida de tres futbolistas con pasado importante en el club, quienes hoy son una incógnita absoluta: Marcelo Weigandt, Bruno Valdéz y Juan Ramírez.
La situación, que se venía tratando con hermetismo, quedó expuesta mediante una foto publicada en redes sociales. En la imagen se ve al trío de experimentados entrenando en el gimnasio, apartados del plantel principal que comanda Claudio Úbeda, y acompañados por Pedro Velurtas y Gastón Gerzel, dos chicos de las inferiores que corren la misma suerte. Lejos del primer equipo, estos jugadores atraviesan horas decisivas para no quedar parados deportivamente.
Uno por uno, cómo está la situación de Weigandt, Valdéz y Ramírez en Boca
El caso del Weigandt es quizás el más llamativo. Tras regresar de un préstamo de dos años en el Inter Miami, donde fue campeón y era considerado titular, se especuló con que podría pelear un puesto ante la salida de Luis Advíncula. Sin embargo, Úbeda decidió encarar el año con Lucas Blondel y Juan Barinaga en el lateral. Incluso, el Chelo hoy corre por detrás del juvenil Dylan Gorosito en la consideración.
Aunque su nombre sonó en Gimnasia (donde dejó un gran recuerdo), Talleres y Belgrano, los sondeos nunca se transformaron en ofertas formales. Sin lugar en el equipo y sin pretendientes firmes, el lateral derecho ve cómo se agota el tiempo.
Ramírez también camina por el mismo sendero que el Chelo. El volante, por quien Boca pagó cerca de 3 millones de dólares en su momento y tiene 95 partidos en el club, viene de un paso agridulce por Lanús: fue campeón de la Copa Sudamericana, pero con muy poco rodaje. De regreso en el Xeneize, no entra en los planes del DT. Más allá de un tímido interés de Barracas Central que no prosperó, no hay clubes haciendo fila por él.
El caso se presenta diferente para Bruno Valdéz, cuya urgencia es doble. El paraguayo regresó de su cesión en Cerro Porteño y se encontró con una barrera administrativa: ocupa cupo de extranjero, el cual Boca aspira a liberar con urgencia. Si bien todo indicaba que renovaría su préstamo con el Ciclón de Asunción, la negociación se dilató más de la cuenta y hoy el zaguero central sigue en Ezeiza, sin destino confirmado.
El panorama es crítico. Si ninguno logra encontrar un nuevo destino antes del 20 de enero, Valdéz, Weigandt y Ramírez deberán cruzar los dedos para que los quiera un club con plazos para incorporar hasta marzo (por venta o cesión al exterior). De lo contrario, o salvo que aparezca una oferta de un mercado extranjero que siga abierto, se enfrentan a la posibilidad concreta de pasar los próximos seis meses entrenando a contraturno.
Datos clave
- Marcelo Weigandt, Bruno Valdéz y Juan Ramírez entrenan apartados del plantel a 48 horas del cierre del mercado (20 de enero), al no ser tenidos en cuenta por Claudio Úbeda.
- El panorama es crítico: Weigandt (ex Inter Miami) quedó relegado tras Blondel y Barinaga, y Valdéz representa un problema extra al ocupar cupo de extranjero.
- Si no logran salir antes del cierre del libro de pases corren el riesgo de quedar seis meses sin jugar y entrenando a contraturno.
