UEFA y Conmebol, durante las dos semanas que estuvieron en permanente comunicación, no solo que no pudieron ponerse de acuerdo para reprogramar la Finalissima entre la Selección Argentina y su similar de España, la cual, por motivos de fuerza mayor, no se llevó a cabo el 27 de marzo en el Estadio Icónico de Lusail de la ciudad de Doha, Qatar, sino que quedaron envueltos en un ida y vuelta de comunicados con acusaciones de un lado y del otro.

Palabras más, palabras menos, por una parte apuntaron que la AFA a cargo de Claudio Tapia no quiso jugar y por la otra que la RFEF, con Rafael Louzán a la cabeza, pretendía presentarse, pero imponiendo sus condiciones. Y en definitiva, lo único que quedó claro es que la relación, que en un momento parecía ser coordial entre todas las partes, cuanto menos se tensó.

A tal punto que tras cancelar el compromiso entre el vigente campeón de la Copa América y el actual ganador de la Eurocopa, el horizonte de las otras competencias que pautaron entre los organismos mencionados vislumbran algunos chaparrones.

De por sí, la Finalissima entre los ganadores continentales de UEFA y Conmebol del 2028, a pesar de que ambos implicados sellaron su compromiso en un contrato, no está garantizada. Por lo visto, tranquilamente puede suceder lo mismo que pasó para la edición inconclusa con los campeones del 2024 (según los comunicados se canceló directamente).

Pero además, la Finalissima femenina entre Brasil e Inglaterra (los mismos seleccionados que la disputaron en 2023 en Wembley), la Finalissima de Futsal (con cuatro integrantes, la última se disputó en Buenos Aires en 2022) la Copa Intercontinental Sub 20 2026 y el Desafío de Clubes entre el campeón de la Europa League y el de la Copa Sudamericana (hubo un solo ejemplar en 2023 entre Sevilla e Independiente del Valle) parecen no tener un futuro demasiado seguro.

Conmebol tendría mayor decisión en la tercera edición de la Finalissima

Según lo firmado en 2021 entre Aleksander Ceferín y Alejandro Domínguez, presidente de UEFA y Conmebol, respectivamente, la Finalissima tendría, en principio, tres ediciones. La que se jugó en 2022 en Wembley, la que se suspendió hace horas y la que tendrían que disputar los campeones de la Copa América y de la Eurocopa 2028.

Esta última mencionada se había presentado, por aquel entonces en la reunión que tuvieron en Londres en 2021, para disputarse en América (siempre con la opción de mudarla en caso de que apareciera una propuesta económicamente seductora para cambiar los planes, como iba a pasar con Qatar). Sin embargo, en dos años se verá como está el ambiente entre los involucrados y si hay espacio en el calendario para organizarla.

En síntesis

  • La Finalissima 2028 no está garantizada pese al contrato firmado entre UEFA y Conmebol.
  • Rafael Louzán encabezó la postura de la RFEF de imponer condiciones para el encuentro.
  • El futuro de la Copa Intercontinental Sub 20 2026 es incierto tras la tensión diplomática.