La Selección Argentina no podía penetrar en la defensa de Suiza, que con un hombre menos aguantaba el 1 a 1 soñando con los penales. Sin embargo, a los 6′ del segundo tiempo de la prórroga, apareció Julián Álvarez para poner al equipo en ventaja con un golazo al ángulo.
La Albiceleste tocaba y no podía entrar. Ya estaban los tres nueves en cancha, pero ninguno de los pocos centros lanzados era lo suficientemente preciso para encontrar el 2 a 1. Parecía que la igualdad se iba a mantener hasta los 120′, pero la Araña tenía otros planes.
El delantero del Atlético de Madrid agarró el balón, levantó la cabeza y sacó un remate a colocar al ángulo superior izquierdo de Kobel. El arquero voló para la foto pero no pudo hacer absolutamente nada para evitar el grito de golde los de Lionel Scaloni.





