Santiago Beltrán (8,5): Otro partido muy seguro del arquero al que sigue sin pesarle el hecho de reemplazar a un histórico como Armani. Se despachó con un puñado de intervenciones vitales, mostrándose rápido para salir y efectivo para contener.

Gonzalo Montiel (8): No pasó grandes sobresaltos en defensa debido a la esporádica actividad ofensiva de Huracán. Al mismo tiempo, llevó peligro con sus escaladas, enviando un gran centro para el gol de Driussi y apareciendo por sorpresa repetidamente. Marcó el segundo de penal.

Gonzalo Montiel con la pelota en los pies. (Foto: Prensa River)

Lucas Martínez Quarta (3): Una vez más, no ofreció garantías en prácticamente ningún momento. Se complicó en los duelos individuales y abusó de los pelotazos largos sin sentido. Protagonizó una maniobra innecesaria que terminó con la sanción de un penal.

Lautaro Rivero (5): Tuvo algunas complicaciones con Caicedo, alternando anticipos atinados con intervenciones fallidas. Apostó por rechazos que no se caracterizaron por lo estético, pero resultaron un tanto más efectivos que los de su compañero de zaga.

Marcos Acuña (5): Se mostró como una opción constante con sus apariciones ofensivas, aunque no tuvo la misma influencia positiva que Montiel. A su vez, volvió a recurrir repetidamente al juego brusco, por lo que estuvo muy cerca de la expulsión.

Fausto Vera (6): No se lució ni tuvo la importancia de cotejos anteriores, pero redondeó una presentación correcta, bastante más satisfactoria que la de Moreno. Colaboró con la recuperación y trató de ser el primer paso a la hora de la generación.

Aníbal Moreno (4): Otro partido realmente deslucido, con reacciones tardías, lecturas equivocadas, fragilidad en la contención e irregularidades en la distribución de la pelota. No puede recuperar el nivel de aquella versión expuesta en su inicio en el club.

Tomás Galván (4,5): No tuvo la preponderancia de partidos anteriores. Más allá de un buen remate de media distancia en el segundo tiempo, el volante de River no logró gravitar en ningún pasaje del juego: no halló ni conexiones ni sociedades y no expuso rebeldía.

Kendry Páez (4): Buscó ser la manija de River de tres cuartos de cancha hacia adelante y tuvo pasajes de verticalidad y de apariciones en el área. De todos modos, el ecuatoriano no tuvo ni criterio ni inteligencia a la hora de las culminaciones.

Sebastián Driussi (7): Padeció algunas complicaciones físicas durante su estadía en el campo de juego. Pese a ello, fue el hombre más peligroso de River, iniciando la maniobra del primer gol y culminándola con un buen cabezazo de frente al arco.

Sebastián Driussi festejando su tanto. (Foto: Getty)

Ian Subiabre (4): Es cierto que ideó la acción del penal instantes antes de salir, pero también es cierto que no llevó peligro en todo el período previo del encuentro. Se vio completamente neutralizado por la defensa rival y desperdició un mano a mano claro.

Ingresaron:

Joaquín Freitas (6,5): Otro ingreso caracterizado por las ganas, el ímpetu y el sacrificio. No brilló, pero lo dejó todo para obligar y generar.

Juan Fernando Quintero (4): Entró y falló un penal en su primera intervención. Luego, un tiro libre suyo derivó en el penal del gol de Montiel.

Facundo Colidio (1): Se fue expulsado de manera infantil instantes después de pisar el campo de juego.

Paulo Díaz (-): Ingresó en los minutos finales del espectáculo con la misión de apuntalar la última línea.

Matías Viña (-): Poco tiempo en cancha. Sin errores ni intervenciones destacadas.