Santiago Beltrán (4): El joven arquero de River no tuvo responsabilidad directa en ninguno de los goles de Tigre. De todas maneras, paralelamente, no transmitió la seguridad de los partidos anteriores y no expuso una gran resistencia en dichas acciones.
Gonzalo Montiel (3): Se ubicó como una opción permanente para lastimar al rival, generando poco compromiso defensivo y muchas facilidades para las transiciones del contrincante. No pudo aportar firmeza y tampoco desequilibrar en ofensiva.
Lucas Martínez Quarta (2): Extremadamente adverso partido del primer marcador central, que sufrió de principio a fin con la potencia y el atrevimiento de Romero y Russo. De hecho, su falta de firmeza contribuyó para que la visita selle el segundo y el cuarto tanto.
Lautaro Rivero (3): Al igual que Martínez Quarta, redondeó una actuación sencillamente calamitosa, quedando expuesto una y otra vez y padeciendo cada intento de los dos delanteros de Tigre. Perdió en prácticamente todos los duelos con dichos arietes. Maquilló levemente con su golazo en el cierre.
Matías Viña (3): Jugó solo el primer tiempo y no pudo mostrarse ni sólido en defensa ni gravitante en ataque. Se posicionó de forma agresiva, dejando muchos espacios a su espalda y no pudiendo regresar correctamente. Los centrales lo terminaron sufriendo.
Fausto Vera (3): Más allá de las complicaciones y de que no brilló en ningún momento, venía siendo de lo más rescatable de River en medio de un contexto muy complicado. Se fue expulsado en una jugada realmente insólita en la etapa complementaria.
Aníbal Moreno (2): Venía teniendo una presentación discreta, sin la solidez defensiva de otros encuentros ni la influencia en la distribución de sus primeras apariciones en River. La empeoró nítidamente sirviéndole en bandela el tercer gol a Tigre.
Tomás Galván (3): Acompañó y trató de aportarle verticalidad y atrevimiento al andamiaje ofensivo de River. Sin embargo, más allá de algunos arrestos individuales, no pudo generar prácticamente nada. Le faltó solidaridad en la contención.
Juan Fernando Quintero (2): Uno de sus rendimientos más flojos de los últimos tiempos. Volvió a comprometerse constantemente con la conducción, pero no estuvo claro y no tomó buenas decisiones. De hecho, sus pérdidas le hicieron mucho daño a River.
Facundo Colidio (2): Extremadamente inofensivo durante todo su estadía en el campo de juego, moviéndose por todo el frente de ataque sin llevar el más mínimo peligro. De hecho, fue partícipe de un par de acciones claras en las que falló rotundamente.
Maximiliano Salas (2): Preocupante presente, no solo desde lo futbolístico sino también desde lo físico. Fue titular debido a la lesión de Driussi y no aportó absolutamente nada, ni siquiera obligando o generando. Nada de nada del delantero.
Ingresaron:
Marcos Acuña (3): Entró para tratar de acomodar la banda izquierda de River y no lo logró. De hecho, potenció el descontrol colectivo del Millonario y se lo vio totalmente sobrepasado.
Agustín Ruberto (4): Al joven delantero de River le tocó tratar de lastimar en un contexto casi desesperante. Naturalmente, no logró hacer demasiado para aportar peligro.
Kevin Castaño (-): Escasos minutos de juego y un rendimiento acorde con su estadía en River.
Giuliano Galoppo (-): Ingresó en el tramo final del espectáculo y no pudo aportar en ninguna faceta del juego.
Ian Subiabre (-): Debió lidar con un entorno realmente hostil y no pudo lastimar pese a su sacrificio.
