Empieza la ilusión de millones de argentinos. Lionel Messi, luego de terminar una temporada poco feliz con el Barcelona, viajó 12 horas en un vuelo privado y llegó a su país junto a sus tres hijos, Antonela Roccuzzo y Rodrigo De Paul. En el aeropuerto el ’10’ se despidió de su familia y ambos futbolistas partieron rumbo a Ezeiza.

En el predio de la AFA estaba esperando Claudio Tapia, presidente del ente que rige al fútbol local, para darle la bienvenida a los recién llegados: poco después se sumaron Lucas Martínez Quarta, Nicolás Tagliafico y Alejandro Gómez, que vieneron en un charter dispuesto especialmente para acercar a los dirigidos por Scaloni de todas partes de Europa.

Primero se viene una doble fecha de Eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar 2022, teniendo que jugar ante Chile y Colombia, para luego poner la cabeza en la Copa América que se viene donde Argentina será sede, esperando para saber si se hará cargo de todos los duelos ante la baja del país cafetero como co-organizador o si habrá un reemplazo.

El martes ya se habían sumado Ángel Di María y Leandro Paredes, que volaron juntos desde París luego de tener una buena temporada bajo el mando de Mauricio Pochettino. Mucho antes,Lucas Alario, Nicolás González, Exequiel Palacios, Lautaro Martínez y Nicolás Domínguez comenzaron a trabajar con la ropa albiceleste.

El último en llegar será Sergio Agüero, ya que el sábado se juega la final de la Champions League y espera despedirse del Manchester City a lo grande, levantando el trofeo más preciado por todos.