Boca tuvo grandes marcadores centrales a lo largo de su historia. Uno de los canteranos que más expectativas generó en los últimos año fue Juan Forlín, aunque la realidad es que no logró establecerse como se esperaba. Más allá de eso, el oriundo de Reconquista pasó gran parte de su vida en el club: estuvo en la pensión, debutó en Primera, se marchó a Europa y luego regresó para tener su revancha en el club allá por 2014.
En diálogo con Dupla Técnica, Juan Forlín recordó lo dura que fue la etapa de Inferiores: “Boca es un club grande donde se van a probar miles de chicos cada año. Entrar en Primera era como continuar con lo que te vienen inculcando de chiquito, es seguir con esa mentalidad. Ganar era el deber cumplido y hacer feliz a tanta gente. Vestir esa camiseta es una bendición, poder ponerme la ropa de entrenamiento y la camiseta para jugar era un privilegio“.
También dijo: “He pasado momentos de soledad estando lejos de mi familia en la pensión de Boca, esa es la cara que no se ve. Los sacrificios que tiene que pasar uno para llegar a ese sueño que era jugar en la Primera de Boca. Mi sueño era mas grande que cualquier adversidad que se me ponía en el camino. Mi sueño de jugar en la cancha de Boca era muy grande. Pasé noches llorando en la pensión, de extrañar y no poder estar en cumpleaños, eventos que eran importantes. Teníamos un grupo en la pensión que ayudaban y la pasábamos super bien. Esos 6 años fueron duros pero bonitos”.

Juan Forlín ante Quilmes. (Foto: Imago).
¿Cómo era Riquelme como compañero?
Forlín fue compañero de Riquelme y así recordó cómo eran los entrenamientos con él: “A Riquelme en los entrenamiento no había que tocarlo, había que dejarlo que juegue solo. Que no se golpee. Con Román era aprender cada vez que tocaba el balón o cada cosa que decía. Tener las orejas bien paradas porque era un manual de futbol. A mi me ayudó un montón, me acuerdo de que me tenía cagando pero en lo personal me ha ayudado mucho que me tenga de esa manera con la exigencia tan alta porque me hacía mejor. Me ayudó a no acomodarme con lo que soy sino a seguir creciendo“.
Además, agregó: “Siempre lo veía con amor por Boca. De alguna u otra manera cada vez que lo escucho siento que tiene un amor por Boca que es como si fuera parte de él. Eso es reciproco con la gente. Veo una relación que se lo ha ganado él a base de demostrar en partidos y en donde no se ve, también. No me había imaginado que podía llegar a ser presidente. Es escucharlo cada vez que habla y me sigue transmitiendo lo que me transmitía en su momento: ese amor por Boca y dar lo mejor para el club”.

Juan Román Riquelme, presidente de Boca. (Foto: Getty).
Su paso fallido por Real Madrid
Entre mediados y fines de 2007, Forlín estuvo en Real Madrid Castilla, pero por una cuestión burocrática nunca logró debutar. A pesar de eso, se entrenó con el primer equipo que contaba con grandes estrellas y así lo recordó: “El Real Madrid era un espectáculo, era otro mundo. Era Disney, un lujo. En lo personal me ayudó haber venido de Boca. Me quedó la espina de no jugar en el Castilla por el tema del pasaporte”.
Además, agregó: “Entrenar con el primer equipo era mucho aprendizaje. Ver entrenar a esos jugadores me ayudó a entender el nivel de exigencia en cada entrenamiento. Todo era competir con ellos mismos y con el rival. Había entrenamientos que Schuster tenía que terminar por lo picante que se estaba poniendo. De Raúl me sorprendió su nivel de competitividad y Robben daba la sensación de que iba en el aire, en una nube. La velocidad en la que iba, iba en puntas de pie. No tocaba el suelo. Después todos tienen algo: Van Nistelrooy, Marcelo, Guti, era un plantel de jerarquía muy alto“.
El presente de Jagger
Respecto a Facundo Herrera, popularmente conocido como Jagger dijo: “Me pone contento la posibilidad que le están dando a Jagger. Viéndolo jugar le veo condiciones, veo un potencial muy bueno. Tanto él, como Ayrton Costa y Di Lollo. Jagger la verdad que me sorprendió, lo vi jugar el otro día y no esperaba el nivel que ha demostrado. Me pone muy contento, agradecerle a Arruabarrena que le dio la posibilidad. Al final hay que entender que no todo depende de uno, hay circunstancias. En mi caso fue la lesión de Gabi Paletta. Hay que estar preparado para cuando esa posibilidad llegue”.

Facundo Herrera. (Foto: Getty).
“Para ser el 2 de Boca hay que gustarle al entrenador, depende de sus gustos y de un montón de factores para que puedas jugar. Después tenés que rendir, saber que la exigencia es la que es. Eso es de lo mas bonito que me ha pasado. Donde vayas movilizas el mundo siendo Boca. Es un sueño. Es disfrutar lo máximo el tiempo que les toque y aprovechar el momento porque no todo es Boca y puede acabarse en algún momento. Te lleva a una entrega máxima personal. No solo en la cancha sino toda la semana. El entrenamiento que no se ve”, agregó Forlín.
La semifinal de la Sudamericana 2014 contra River
Juan Forlín disputó aquella famosa semifinal de la Copa Sudamericana ante River y así la recordó: “Son partidos especiales por la gente, por lo que significaba esa eliminatoria de la Sudamericana 2014. Uno pasa y el otro no. Si analizas el partido hay matices y cosas por mejorar. Son partidos que duelen más por la trascendencia, por el rival y por la forma que se dio. Son recuerdos que quedan y tomarlos como tal. No se qué nos faltó porque hasta el gol hicimos, no recuerdo que hayamos hecho un mal partido. Son partidos de poco juego, yo sentía que lo ganábamos”.

Forlín ante River en la Sudamericana 2014. (Foto: Imago).
“No todo se puede controlar. Hicimos mérito pero también fallos que ellos supieron aprovechar. En otro momento Pisculichi le pega, no entra y sigue el partido. En este caso entró y pasamos de ser “que bueno todo” a “que desastre”. En la ida fue muy trabado y en la vuelta medio que también, nos encontramos con las oportunidades y después nos costó crear situaciones en la segunda parte”, cerró Forlín.






