Hoy es usual ver a jóvenes jugadores que destacan en las divisiones inferiores del fútbol argentino y que optan por probar suerte en alguna liga de segundo órden del fútbol europeo. O en Estados Unidos, o en Medio Oriente. Sin embargo, en el año 2000, era toda una novedad. Un salto al vacío y a lo desconocido. Y ese fue el camino que emprendió Fernando Ariel Troyansky.
Nacido en Algarrobo Juan Cousté, un pueblito de 2000 habitantes, ubicado en la zona sur de la Provincia de Buenos Aires, a menos de 100km de Bahía Blanca; más cercano a La Pampa o Río Negro que a la propia Capital Federal, Fernando inició su carrera en Club Juventud Agrario. El clásico rival de Juventud Unida, donde años más tarde daría puntapié la carrera de un tal Germán Pezzella.

Fer Troyansky en Olimpo de Bahía Blanca. (Archivo)
En cualquier caso, de allí Fernando dio el paso lógico a Olimpo de Bahía Blanca, y luego, directamente a Los Andes. El Mil Rayitas, por entonces, militaba en primera división del fútbol argentino con Miguel Ángel Russo como entrenador. Fernando, recién llegado de Olimpo, debutó en primera en aquel efímero paso del club por la máxima del fútbol argentino. Pero fue suficiente para que su representante le encontrara una oportunidad en Europa.
Y allí fue Fernando, a decenas de miles de kilómetros de distancia, a un país desconocido y en una era donde la conectividad era prácticamente nula. Poco se imaginaba en aquel entonces en que se convertiría en el futbolista argentino con más partidos en el fútbol profesional de Austria.
“Creo que fueron 10 partidos que jugué en primera. Me vio un representante y me ofreció ir a Austria. En esos años, te salía un club de Europa y sabías que era para bien”, le cuenta Fernando Troyansky a BOLAVIP en una entrevista exclusiva desde Madrid, donde hoy reside junto a su mujer y sus mellizos de cuatro años.

Troyansky contra River, en uno de sus pocos partidos en el fútbol argentino. (Archivo Los Andes)
“Me acuerdo que Russo no quería que me fuera; estábamos en Mar Del Plata de pretemporada, presionados por el descenso, después de la primera fase. También supe que San Lorenzo estaba interesado. Ruggeri estaba en esa época. Pero sabiendo la oportunidad que era saltar a Europa, tomé esa decisión”, explica Fernando.
“A los seis meses me llevé a mi mejor amigo: Franco Cisneros, él jugaba en tercera liga y me hacía compañía. Con él se me hizo más fácil llevar esa etapa. De hecho, mi hermano se llama Franco por él”, señala Fernando sobre lo que fueron esos primeros pasos en tierras austríacas.

Fernando y Franco, los Troyansky, ambos llegaron desde Algarrobo a primera. (Archivo)
Muchos tendrán más presente a su hermano, Franco Troyansky, delantero que supo pasar por el propio San Lorenzo, Lanús, Unión y otros clubes del fútbol argentino, y que hoy milita en el Audax Italiano del fútbol chileno, que juega la Copa Sudamericana. Sin embargo, el perfil de Fernando es completamente diferente: un futbolista de corte defensivo, principalmente lateral derecho, pero que supo cumplir en todas las posiciones de la defensa.
Aun así, Fernando reconoce que en su llegada a Austria se llevó varias sorpresas: “Me encontré con un fútbol bastante intenso, tácticamente se trabaja mucho. Y son muy, muy fuertes físicamente“, destaca. “El fútbol es bastante intenso, y hay mucho trabajo táctico. Se trabaja mucho el orden, eso fue lo que me sorprendió a mí”.

Fernando Troyansky en una de sus primeras temporadas con el Austria Viena (FK Austria).
Troyansky terminó siendo querido por los fanáticos, al punto de haber sido reconocido en una ceremonia recientemente. Pero para ello, tuvo que ganárselo, y no fue fácil: “El Austria Viena es uno de los clubes más grandes, y a los extranjeros se les pone más presión. Tenés que rendir mucho más que los austríacos. Lo tuve a Joachim Löw (NdR: dirigió Austria Viena entre 2003 y 2004, antes de ir a la Selección de Alemania), y al ser alemán, él también tenía mucha presión“, explica.
Los tres factores que deberá tener en cuenta la Selección Argentina con Austria en el Mundial
Consultado por los puntos fuertes que puede tener Austria para complicar a la Selección Argentina en el Mundial 2026, Fernando hace uso de su experiencia y advierte dónde debe poner el foco Scaloni si no quiere pasar zozobra en el partido por Fase de Grupos: Intensidad, presión y orden táctico.
“No es tan vistoso el fútbol austríaco, pero los jugadores siguen exactamente lo que tienen que hacer, lo que se les pide adentro del campo”, explica Fernando. “Y físicamente son superdotados. Tienen ese físico alemán, son parecidos en contextura. En Austria no se entrena tanto en el gimnasio, pero naturalmente ellos ya tienen eso. Por eso se trabaja mucho lo táctico“, agrega.

Fernando Troyansky en una de sus vueltas desde Austria ¿Los chicos? Los hermanos Pezzella. (Archivo)
“La Selección (de Austria) ahora se puso competitiva, es un equipo que se basa mucho en la intensidad, la presión y el orden táctico también. Son muy fuertes y sostienen el ritmo los 90 minutos, con esa ventaja física natural que tienen”, completa Fernando, antes de dar su análisis sobre lo que debe hacer Argentina para doblegar a su par europeo.
“Pero Argentina tiene la jerarquía para romper esa intensidad, la clave es superar esa presión. Si Argentina está fina y puede hacer su partido, se lo va a poner muy complicado a Austria“, afirma.
Compartió con David Alaba en Austria Viena
A pesar de haberse retirado con 34 años, Fernando Troyansky vivió varios momentos destacados y es un referente de la historia reciente del Austria Viena; hace algunas semanas fue galardonado en el recuerdo del 20 aniversario de una temporada histórica para el conjunto austríaco.
En aquel año, el Austria Viena fue campeón de liga, de copa y llegó a octavos de final en la Copa UEFA (hoy Europa League), quedando fuera por la ya descontinuada regla del gol de visitante contra Parma, tras empates por 1 a 1 en Austria y 0 a 0 en Italia.
“En diciembre nos hicieron una entrega de honor, la verdad que fue muy lindo. En Austria no hay punto medio, les cuesta agarrar confianza con alguien, pero cuando lo hacen, te abren las puertas de todo”, explica Fernando, quien tuvo varias etapas en el Austria Viena.
Justamente, en la parte final de su carrera, le tocó compartir con un por entonces emergente David Alaba, quien pasaría a convertirse en uno de los mejores jugadores de la historia del país, y un referente de la Selección que disputará el Mundial 2026: “Ya estaba en otro club, y me dieron la chance de volver al Austria (Viena), me dijeron ‘Fer, vení, retírate con nosotros y jugá con los más chicos’. A mi me vino genial, yo era el mayor y me encontré con todos los chicos. Ahí estaba Alaba, él subió unas tres semanas y después se lo llevó el Bayern.”
Al día de hoy, si bien no comparte mucho con Alaba, sí están cerca: el futbolista austríaco está hace tiempo en el Real Madrid, mientras que el exjugador argentino se encuentra radicado en la capital española hace ya 14 años.

Fernando Troyansky disfruta de su familia en Madrid y, cada tanto, se da una vuelta por Austria. (Archivo)
Con su mujer, con sus hijos y con su propio emprendimiento, un gimnasio que trabaja principalmente con chalecos de electroestimulación, vive una vida tranquila y apoyando a su hermano en cada oportunidad, ya que hoy es a Franco es a quien le toca seguir haciendo crecer el apellido Troyansky en el fútbol. Fernando ya hizo lo suyo.





