Como un verdadero escándalo han asumido en Barcelona la eliminación del elenco culé en los cuartos de final de la UEFA Champions League a manos del Atlético Madrid tras una dramática definición disputada en el Estadio Metropolitano de la capital española.
La tercera eliminación de los catalanes a manos de los ‘Colchoneros’ desató la total indignación en la Ciudad Condal. Uno de los más duros fue Toni Freixa, exdirectivo del Barça durante distintas etapas y hoy habitual comentarista en medios. Apenas terminado el partido, lanzó un fuerte mensaje.
“Muy superiores al conjunto de la eliminatoria. El antifútbol y los arbitrajes dirigidos han impedido la clasificación. Vergüenza de competición. Hecha para tramposos”, escribió, reflejando el enojo de un sector del barcelonismo tras la eliminación.
No fue su única reacción. Durante el desarrollo del encuentro, Freixa ya había mostrado su molestia por una jugada puntual entre Fermín y el arquero Juan Musso que terminó en choque, dejando entrever su descontento con el arbitraje. “UEFA jodernos más, venga que podéis”, comentó en caliente.
“Fue un partido robado”
Una tarjeta roja contra Eric García y dos presuntos penales reclamados por los blaugranas también desataron la furia en el camarín del Barcelona. Raphinha no aguantó la indignación y lanzó una fuerte declaración en zona mixta.
“Para mí fue un partido robado. No solo eso sino que creo que el arbitraje tuvo muchos problemas. Es increíble las decisiones que tomaron. El Atlético hizo no sé cuántas faltas y el árbitro no les mostró tarjeta amarilla. Lo que realmente quiero entender es su miedo a que el FC Barcelona llegue a ganar”, lanzó.
En síntesis…
- Acusaciones de “robo”: Tras la eliminación ante el Atlético de Madrid, Raphinha calificó el arbitraje de escandaloso y sugirió que existe “miedo” a que el Barcelona gane la competencia.
- Duras críticas externas: El exdirectivo Toni Freixa tildó a la Champions de “vergüenza hecha para tramposos”, denunciando arbitrajes dirigidos y el “antifútbol” del rival.
- Jugadas clave: La indignación culé se centró en la expulsión de Eric García y dos penales reclamados que no fueron sancionados durante el duelo en el Metropolitano.





