La gran final del Mundial 2026 en Nueva Jersey cumplió con todas las expectativas de tensión y dramatismo táctico. Desde el pitazo inicial, la Selección de España impuso sus términos y controló la posesión del balón frente a una Argentina replegada que apostó por la resiliencia defensiva. Lamine Yamal y Marc Cucurella avisaron de entrada en la primera mitad, pero se estrellaron constantemente contra la atenta respuesta de Emiliano Martínez.
El bando se quebró definitivamente en las postrimerías del tiempo reglamentario. A los 90+3′, una espectacular infracción provocó la expulsión directa de Enzo Fernández, dejando a la Scaloneta con diez elementos sobre el césped para afrontar la prórroga. A partir de ese momento, el MetLife Stadium se transformó en un monólogo de La Roja, que acechó el arco trasandino con un gol anulado a Nico Williams por falta previa sobre Nicolás Otamendi y un fiero cabezazo de Mikel Merino que rozó el vertical.
El zarpazo de Ferrán para acariciar la segunda estrella
La insistencia de la pizarra de Luis de la Fuente encontró su justa recompensa en el arranque del segundo tiempo suplementario. La fatiga física de jugar con un hombre menos terminó por pasarle la cuenta a la retaguardia de la Albiceleste, permitiendo que el bloque ofensivo europeo hilvanara la jugada definitiva del torneo.
A los 106 minutos de juego, Nico Williams ganó la línea de fondo y metió un pivoteo preciso hacia el corazón del área chica. Ferrán Torres apareció sin marca en la zona de sentencia y sacó un remate inapelable que venció la estirada de Dibu Martínez, decretando el 1-0 parcial. Argentina apura sus últimas opciones con el empuje de Lionel Messi, pero España maneja los ritmos y saborea la obtención de su segunda Copa del Mundo en Norteamérica.































