El compromiso arrancó con varios minutos de retraso debido a que el juez Franco Jiménez se negó a dar el pitazo inicial hasta que se retiraran los rollos de papel del césped sintético. Una vez en marcha, la U impuso sus términos de inmediato mediante el juego aéreo. Apenas en el minuto 6, el zaguero Nicolás Ramírez conectó un certero cabezazo en el área chica tras un centro preciso para batir a Nicolás Avellaneda y estructurar el 1-0 transitorio.
El Romántico Viajero aprovechó el desconcierto calerano y estiró las cifras rápidamente. Al minuto 17, apareció toda la jerarquía del capitán Eduardo Jesús Vargas Rojas para meter otro frentazo implacable que infló las redes y decretó el 2-0 parcial. Los laicos dominaban a placer e incluso Agustín Arce se perdió de forma increíble el tercero en un mano a mano a los 43′. Sin embargo, en la última jugada del primer tiempo, Matías Campos López revivió a los locales al anotar el descuento 2-1 con un potente cabezazo en el minuto 45′.

El Sacha Sáez fue un dolor de cabeza para Universidad de Chile
Polémicas con el VAR, penal de Sáez y un milagro final
En el complemento, la escuadra cementera salió decidida a hacer respetar su localía ante la sorpresa de la fanaticada azul. La gran polémica de la tarde se instaló en el minuto 57, cuando el réferi cobró una mano en el área de Franco Calderón. A los 58′, el experimentado Sebastián “Sacha” Sáez se paró frente al balón y no perdonó desde el lanzamiento penal para estampar el 2-2 que devolvió la vida a los locales.
Los minutos posteriores fueron un torbellino de emociones. A los 60′, el árbitro le mostró la tarjeta roja a Eduardo Vargas por doble amonestación en lo que parecía el peor momento azul, pero a instancias del juez de línea y la revisión, se anuló la expulsión al capitán de la U, manteniendo a los once elementos en cancha.
Hacia la recta final, La Calera tuvo el triunfo en sus manos. Al minuto 80, Carlo Villanueva quedó completamente solo frente a la portería para clavar el tercero, pero el guardameta Gabriel Castellón se vistió de superhéroe con una tapada colosal. Para colmo de males en el local, en esa misma jugada Villanueva se lesionó y debió abandonar el campo. Tras jugarse seis minutos de adición, se decretó el pitazo final de un partido de “un tiempo para cada uno” que deja a la U masticando amargura en su persecución liguera.








