A solo una semana del cambio de mando en La Moneda, el actual Ministro del Deporte, Jaime Pizarro, abordó las crecientes especulaciones que lo sitúan de regreso en la actividad futbolística.
Con su salida del gobierno ya programada, el “Káiser” no cerró las puertas a los desafíos que podrían presentarse en el corto plazo, ya sea liderando el organismo rector del fútbol chileno o volviendo al club de sus amores.
Pizarro reconoció en conversación con La Tercera que la idea de reintegrarse al fútbol es natural para él, dada su extensa trayectoria como jugador, entrenador, director en la ANFP y gerente deportivo en diversas instituciones. El secretario de Estado subrayó que el ámbito deportivo lo ha acompañado permanentemente, aunque admitió que la intensidad de su labor ministerial le hace proyectar, inicialmente, un periodo de descanso.
“Creo necesaria una pausa, ojalá sea posible, porque este tiempo ha sido intenso, tan intenso como atractivo y estimulante”, señaló respecto a su salida del gabinete.
¿Jaime Pizarro presidente de la ANFP?
El Ministro del Deporte fue consultado derechamente si se ve como un reemplazante de Pablo Milad.
“Estuve como jugador, como entrenador, como gerente deportivo en distintos clubes. Fui director también, estuve en la ANFP a cargo de selecciones menores. Entonces pensar en que puedo estar en el fútbol o en el ámbito del deporte es algo que me ha acompañado permanentemente. Pero hoy día no tengo ni claridad, ni he pensado, porque queda una semana”, indicó.
El factor Colo Colo y el dinamismo del fútbol
Consultado específicamente sobre un posible llamado de Blanco y Negro para asumir nuevamente la gerencia deportiva en Macul, Pizarro utilizó sus propias vivencias para explicar que en el fútbol nada es definitivo. Recordó cómo sus traspasos internacionales o incluso su llegada al Ministerio ocurrieron de forma repentina, cambiando sus planes en cuestión de horas.
El ministro enfatizó que se ha acostumbrado a que “cada día tiene su afán”. Para graficar esta incertidumbre, recordó que el día que asumió su cargo ministerial, sus planes a las ocho de la mañana eran totalmente distintos a lo que terminó ocurriendo apenas dos horas después. Con esto, Pizarro dejó abierta la posibilidad de que, a pesar de su intención inicial de tomar un respiro, un ofrecimiento concreto podría cambiar su rumbo profesional de forma inmediata.
