La Copa Mundial 2026 también se juega fuera de la cancha. The Athletic, sección deportiva de The New York Times, publicó un ranking con los 48 himnos nacionales del torneo, ordenados desde los “más aburridos” hasta los más emocionantes. El listado, elaborado por el periodista Tim Spiers, dejó en claro que se trata de un análisis completamente subjetivo, aunque igualmente desató debate en distintos países.
Según el autor, quienes han visto todos los debuts ya han escuchado más de 54 minutos de himnos, en su mayoría dominados por trompetas y arreglos orquestales. El criterio no solo apunta a la composición musical, sino también a la emoción que generan en la cancha, jugadores cantando con intensidad, hinchas involucrados y momentos que trascienden lo futbolístico.
El top 10 que marcó la discusión
En lo más alto aparece Brasil (1°), con una valoración de 9/10, destacando su ritmo, su mensaje centrado en la patria y una “gloriosa introducción orquestal de 28 segundos”. Luego se ubican Francia (2°), con “La Marsellesa” descrita como un clásico histórico y revolucionario, y Portugal (3°), cuyo himno es definido como un “llamado a la acción que empodera”.
El ranking continúa con Colombia (4°), calificado como “magnífico”, resaltando su intensidad, su origen como poema y la forma en que los jugadores lo interpretan con emoción, incluso entre lágrimas. Escocia (5°) completa el grupo de los cinco mejores.

Brasil, FRancia y Portugal se quedaron con el podio de los himnos del Mundial según el NY Times.
Del sexto al décimo lugar aparecen Ecuador (6°), Argentina (7°) —del que se destacan elementos como violines, redobles de tambor y la intensidad del público—, Egipto (8°), Uruguay (9°) y Bosnia y Herzegovina (10°).
Los peor evaluados y la polémica
En la parte baja también hubo controversia. España (46°) fue duramente criticado por la ausencia de letra, mientras que los últimos lugares quedaron en manos de Jordania (47°) e Inglaterra (48°), este último calificado como “monótono” y “espantoso” por el autor.
Más allá de las posiciones, el propio ranking insiste en que no existe una medición objetiva posible. Entre historia, identidad y emoción, los himnos siguen siendo una parte clave del Mundial, capaces de generar orgullo, debate y momentos inolvidables antes de cada partido.






