El césped del Arrowhead Stadium de Kansas City albergó el último y más electrizante cruce de los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026. Las huestes de Lionel Scaloni saltaron a la cancha decididas a imponer sus términos de entrada y encontraron premio de forma tempranera: al minuto 9, Alexis Mac Allister conectó un certero cabezazo cruzado tras un tiro de esquina servido por Lionel Messi para dictar el 1-0 parcial. Suiza buscó reaccionar y complicó con un mano a mano de Breel Embolo que repelió con los pies Emiliano Martínez al 31′, mandando el bando al descanso con ventaja albiceleste.
En el complemento, el conjunto helvético adelantó sus bloques y comenzó a martillar con fuerza la estantería trasandina. Al minuto 67, Dan Ndoye armó una preciosa triangulación con Ricardo Rodríguez —futbolista de raíces chilenas— por el sector izquierdo, se metió al área y sacó un remate cruzado que batió al Dibu para estructurar el 1-1.
La tensión escaló a niveles insospechados al 71′, cuando el árbitro portugués João Pinheiro fue llamado por las oficinas del VAR: Breel Embolo simuló una infracción descaradamente, borrando una amarilla a Paredes y ganándose la expulsión por doble amonestación, dejando a los europeos con diez hombres. En el epílogo, el arquero Gregor Kobel se vistió de superhéroe al ahogarle un globito a Messi al 84′ y contener una espectacular tijera de Lisandro Martínez en el 90+8′, forzando de forma dramática el tiempo extra.

Suiza dio batalla y logró empatar el partido y forzar el alargue
Los zarpazos de la Araña y el Toro para abrochar el Clásico
En la prórroga, con un hombre más sobre el pasto, Argentina volcó sus líneas en territorio contrario frente a una Suiza replegada de forma estricta con una línea de cinco defensores en la retaguardia. La paridad se quebró de forma definitiva mediante una genialidad absoluta: al minuto 111, luego de un tremendo tapadón de Kobel ante Messi, Julián Álvarez capturó la esférica, marchó en paralelo al área y sacó un zapatazo tremendo y cruzado al ángulo más lejano para clavar el 2-1. ¡Un golazo de antología!
Ya en los descuentos del segundo tiempo suplementario, con el bando europeo jugado por completo en ataque buscando el milagro, llegó el golpe de gracia en la cancha. Al 120+1′, Thiago Almada falló en un mano a mano, pero el rebote le quedó servido a Lautaro Martínez para timbrar el 3-1 definitivo y ponerle la lápida a la llave. Con el pitazo final en Kansas City, Argentina se mete de lleno en las semifinales del Mundial 2026, donde protagonizará un Clásico planetario imperdible frente a la Selección de Inglaterra por el boleto a la gran final.













