La jornada eliminatoria en Dallas arrancó con Costa de Marfil que se paró mejor en la cancha durante la primera mitad, haciendo pasar sustos a la retaguardia de la UEFA mediante las arremetidas de Nicolas Pépé. El elenco de Ståle Solbakken no encontraba los circuitos ofensivos y Erling Haaland apenas aparecía con un tibio cabezazo a las manos de Yahia Fofana.
Sin embargo, cuando la escuadra de la CAF dominaba las acciones, llegó la apertura de la cuenta. Al minuto 38, Antonio Nusa recibió por la banda izquierda, se perfiló hacia el vértice del área y sacó un precioso remate cruzado para clavar un golazo y decretar el 1-0 parcial. Con este marcador, los elencos se marcharon al descanso.
En el complemento, Costa de Marfil salió decidido a morder el pasto y transformó al portero Orjan Nyland en la gran figura nórdica con soberbias estiradas. Noruega rozó el segundo luego de que Emmanuel Agbadou sacara un balón milagrosamente de la línea, instalando la tensión absoluta en Texas.

Costa de Marfil pudo empatar el partido pero terminó cediendo ante el olfato de Haaland.
Zarpazo de Diallo y la ley del “Androide”
El premio a la insistencia africana llegó desde el banco de suplentes. A los 73 minutos, Amad Diallo armó una hermosa pared con Pépé, encaró a la zaga, sacó amagos y metió un violento zurdazo cruzado casi a boca de jarro para sellar el 1-1 transitorio. Un golazo de antología que hacía oler la prórroga en el ambiente.
Pero a los monstruos del área nunca se les puede dar un centímetro de ventaja, ni siquiera en su peor tarde. Cuando el cronómetro quemaba y el libreto indicaba que el “Androide” estaba completamente borrado de la cancha, la jerarquía individual destruyó las ilusiones de la CAF. Al minuto 85, Patrick Berg metió una asistencia precisa y Erling Haaland apareció en el lugar de los elegidos para empujarla al fondo de la red, firmar el 2-1 definitivo y cosechar su quinta conquista en la Copa del Mundo.
Con el pitazo final de la jornada, Noruega amarró sus pasajes de oro para viajar directamente a Nueva Jersey. La cita ya está firmada: en los octavos de final se verán las caras ante el poderoso Brasil de Carlo Ancelotti en un duelo que promete sacar chispas de principio a fin.
A medida que nos acercamos a la gran final, las apuestas al ganador reflejan la paridad y el nivel mostrado por las selecciones favoritas en las últimas rondas.











