La dolorosa derrota por 1-0 ante España en el alargue del MetLife Stadium dejó heridas profundas en el combinado conducido por Lionel Scaloni. Más allá del impacto colectivo por el gol de Ferrán Torres y la expulsión de Enzo Fernández, los hinchas descargaron su frustración en las plataformas virtuales apuntando directamente contra los rendimientos individuales del plantel trasandino. En ese escenario, el volante Leandro Paredes se transformó en el blanco principal de los cuestionamientos.
El mediocampista y referente de Boca Juniors no formó parte del bando titular por una estricta disposición táctica del cuerpo técnico.
Sin embargo, ante el evidente dominio futbolístico de los europeos en la primera mitad, Scaloni movió las piezas y ordenó el ingreso de Paredes para el inicio del complemento con la misión clara de adueñarse de la pelota y bajarle las revoluciones al mediocampo hispano.
Lejos de cumplir con el objetivo de las pizarras, el volante firmó una actuación sumamente opaca, perdiendo balones clave y viéndose superado por la dinámica del mediocampo rival.

Leandro Paredes el apuntado por los hinchas argentinos en redes sociales
La furia virtual: “Entró a boludear y cagar el partido”
La reacción del público albiceleste en la plataforma X (anteriormente Twitter) fue inmediata y lapidaria una vez consumado el pitazo final en Nueva Jersey. La afición no tuvo piedad con el futbolista surgido en las inferiores xeneizes, convirtiendo su nombre en una de las principales tendencias debido a las severas críticas sobre su actitud en los minutos que le tocó disputar.
“Entró a boludear y cagar el partido”, fue una de las frases más virales y replicadas por los fanáticos en la red social, reflejando el sentir generalizado de una hinchada que consideró que el mediocampista jugó a un ritmo menor al que exigía una final del mundo. Los cuestionamientos se centraron en su falta de intensidad para cortar el juego de España y en la incapacidad de erigirse como el eje de la distribución argentina en los momentos más críticos del compromiso, transformando su ingreso en uno de los puntos más bajos de la tarde en Estados Unidos.
La furia de los tuiteros












