El duelo entre Universidad de Chile y Everton, válido por la ida de los octavos de final de Copa Chile, pudo terminar en una tragedia. La barra estudiantil lanzó pirotecnia contra el público y el partido se suspendió.
La situación se escapó de las manos y arriesgó pasar a la historia como un hecho fatal, lo que afortunadamente no fue así. Sin embargo, la postura del elenco viñamarino es clara: quiere acceder a cuartos de final.
Así lo confirmó su gerente general, Rodrigo Robles, tras lo ocurrido en el Estadio Sausalito. La directiva ruletera teme por lo acontecido y no quiere nuevos problemas en una hipotética revancha.
“Como institución, Everton de Viña del Mar presentará una querella criminal contra todos quienes resulten responsables de estos actos vandálicos desarrollados en nuestro estadio“, indicó.
“Asimismo, solicitaremos al directorio de la Federación de Fútbol de Chile que esta llave se dé por cerrada, ya que no están las condiciones mínimas de seguridad (para el encuentro de vuelta)”, agregó.

La barra de Universidad de Chile pudo provocar una tragedia vs. Everton. (Imagen: Photosport)
Everton teme tras el escándalo vs. Universidad de Chile
A su vez, el funcionario en cuestión expresó sus quejas y preocupaciones por lo vivido este jueves 24 de septiembre. La pesadilla pudo ser aún mayor: algunas bengalas impactaron a espectadores.
“Se trata de un hecho inédito en el fútbol chileno, cuya clara intención fue provocar daño a las personas que asistieron pacíficamente a un encuentro deportivo. Este es un acto de violencia que debe ser erradicado”, reflexionó.





