En la actualidad, Virgil Van Dijk es considerado por muchos como el mejor defensor del mundo. De hecho, estuvo muy cerca de hacerse con el premio al mejor jugador del año en ‘The Best’.
Finalmente, el talentoso futbolista de Liverpool de 28 años de edad quedó a las puertas del gran galardón, quien fue para Lionel Messi. Sin embargo, superó a estrellas como Cristiano Ronaldo.
Pero prácticamente nadie conoce el episodio por el cual debió pasar Van Dijk en un pasado y que casi le cuesta la vida. Es que, cuando tenía 21 años, el defensor holandés estuvo muy cerca de morir.
Mientras defendía los colores del Groningen de Holanda, Van Dijk sufrió apendicitis, peritonitis y una infección renal. Se trataba de un cuadro realmente grave que podría haber terminado de la peor manera.
“Lo único que pude ver fueron tubos colgando sobre mí. Mi cuerpo estaba roto y no podía hacer nada. En ese momento pensé lo peor”, exteriorizó el también exjugador de Celtic y Southampton.
“Si hubiese muerto, una parte de mi dinero iría a mi madre. Nadie quería hablar de eso, pero teníamos que hacerlo. Podría haber muerto”, completó Van Dijk sobre un momento realmente muy difícil que debió sobrellevar.





