Al fútbol argentino le costará mucho reponerse tras la crisis mundial que se aproxima tanto en el fútbol como en la economía global.

Y es que el coronavirus ha causado efectos tan poderosos como los de una post-guerra y en Argentina, todo repercute el doble.

En medio de cambios de formato, los clubes comienzan a prepararse para mercados más austeros y la promoción de futbolistas juveniles.

Por eso en Boca están alerta a la situación de Agustín Rossi, arquero propiedad del xeneize que se encontraba a préstamo en Lanús.

El joven, de buen rendimiento, podría ser tenido en cuenta por Miguel Ángel Russo tras la salida de Marcos Díaz, pero su representante parece querer ubicarlo en el exterior. 

El surgido en Chacarita figuró en la órbita del Montpellier francés, equipo donde ataja su compatriota Gerónimo Rulli.

Sin embargo, el presidente Laurent Nicollin le bajó el precio al interés y dio a entender que Rossi es apenas "uno de los nombres" alistados y dejó en claro que "no es prioridad" a la hora de fichar.

Así, su futuro suma un poco de incertidumbre en este momento donde los equipos de la LPF no saben cuando podrán volver a entrenar y mucho menos, jugar oficialmente.