Sobre el final, como en Uruguay-Egipto, Irán y Marruecos se definió con un cabezazo. No obstante, no fue una de las jugadas que más llamaron la atención de los fanáticos.

En el segundo tiempo,Nordin Amrabatfue a disputar con todo un balón dividido, se golpeó y se desmayó. Así, preocupó a todos.
Sin embargo, rápidamente el jugador se despertó y pudo seguir jugando. No obstante, el método que utilizaron los médicos fue muy poco ortodoxo: ¡a los cachetazos lo despertaron!
I’m no doctor but I feel confident that you’re not supposed to handle a potential concussion by smacking a player in the face and squirting him with water pic.twitter.com/pPOhlWDwCT
— Kevin Dillon (@ByKevinDillon) 15 de junio de 2018



