Una vez terminado el encuentro entre Cruz Azul y Xolos, Pedro Caixinha nos desconcertó a todos. Vimos una imagen muy impropia de él.
“Lo que digan me vale madres”, fue lo que disparó el entrenador de laMáquina, que siempre había dado una imagen de respeto y mesura ante los distintos medios.
El partido había terminado 1 a 0 a favor de laMáquina,pero el rendimiento, como había ocurrido en los partidos anteriores, había dejado mucho que desear.
Según la columna de hoy del Francotirador, el portugués ni siquiera atendió a los periodistas que habían asistido al hospital para cubrir la operación del volante StephenEustáquio, y se fue sin decir una palabra.
¿Estamos asistiendo a una reconversión de Caixinha?






