A mediados de este mes Netflix estrenó un polémico documental sobre Aaron Hernández llamado “Killer Inside: The Mind of Aaron Hernandez”, en el que tratan de esclarecer los motivos que lo llevaron a la cárcel.
En dicho documental, aseveran que Hernández era bisexual, algo que Shayanna Jenkins – su prometida – desconocía. No obstante, la misma aseguró que no hubiera cambiado su percepción de él de haberlo sabido.
Jenkins habló en una entrevista en relación con el documental y, si bien no lo criticó abiertamente, aseguró que estaría lleno de conjeturas porque nadie sabía realmente qué pasaba por su mente:
Aaron Hernandez’s Fiancée Talks About His Sexuality For The First Time Since The Netflix Docuseries Droppedhttps://t.co/IgoQ0wjafk pic.twitter.com/BkKNcW2BLH
— Barstool Sports (@barstoolsports) January 29, 2020
“A pesar de que tengo un hijo con Aaron, aún no te puedo decir cómo se sentía por dentro. Nadie puede”, declaró Jenkins a The Associated Press.
Hernández se suicidó en prisión en 2017 mientras servía cadena perpetua por asesinato. Además, ya había sido acusado de otros cargos de asesinato doble pocos días antes de quitarse la vida.
Lo difícil de “Killer Inside The Mind of Aaron Hernandez” es que uno no puede justificar todas las atrocidades que él hizo, pero ciertamente el CTE es un problema, es algo a lo que la NFL no puede seguir haciéndose la vista gorda, pero me temo que seguirán viendo para otro lado. pic.twitter.com/ySjgFCrLQg
— Tania León Núñez (@_TALENU_) January 28, 2020
Posterior a su partida, los doctores concluyeron que el ex ala cerrada padecía de CTE, el síndrome común en muchos jugadores de la NFL que causa agresión, paranoia, suicidio, violencia y pérdida de impulsos producido por tantos golpes en la cabeza a lo largo de los años.
Un día después de que la estrella de fútbol americano Aaron Hernandez se suicidara en la cárcel, su cerebro fue trasladado al hospital de la Universidad de Boston en completo sigilo. https://t.co/qGDRwMMbJx
— BBC News Mundo (@bbcmundo) January 26, 2020
Hernández llegó a los Patriots en 2010 procedente de la Universidad de Florida. En algún momento, firmó un contrato récord en su posición (39.58 millones), un dinero que perdió en su mayoría por sus problemas legales.
A lo largo de tres temporadas, Hernández acumuló 175 recepciones, 1.956 yardas y 18 touchdowns, y será recordado como una víctima más de la violencia del fútbol americano.





