A pesar de que tan solo van algunos días de temporada regular de la NBA, ya tenemos una jugada que podría fácilmente ser el blooper del año, cortesía de James Harden de los Houston Rockets.
Y es que, el escolta intentó conseguir una falta sobre la chicharra antes del medio tiempo, pero los oficiales ignoraron sus pretensiones. Por eso, se frustró tanto que rebotó la pelota con mucha vehemencia sobre el tabloncillo.
Para su infortunio, no se percató de quitar el rostro o tratar de frenar la pelota con sus manos, y recibió un terrible balonazo que bien habría podido volarle un diente – o los pelos de la barba – a más de uno.
Harden se mostró claramente disgustado, pero la reacción de Josh Hart, escolta de los New Orleans Pelicans, generó incluso más carcajadas entre los millones de fanáticos que vieron la jugada una y otra vez en las redes sociales.
Al final del día, sin embargo, Harden se reiría de último, pues sus Rockets terminaron imponiéndose 126-123 en condición de local. Ahora, más le valdrá reposar y tomarse algún relajante muscular después de ese desafortunado pelotazo.



