El triunfo ante River dejó conforme al entrenador y le permitió evaluar el rendimiento de jugadores que no suelen formar parte del equipo titular. Cauto, no le atribuyó a la victoria más importancia que la de ser una muestra de recuperación anímica.
Rodolfo Arruabarrena se mostró muy satisfecho por lo hecho por sus jugadores en el primer Superclásico del año, aunque reconoció que para Boca, el objetivo del verano es clasificar a la Copa Libertadores.
Ni los resultados ni las rachas positivas o negativas me hacen desvíar los objetivos,
“Jugamos a un buen nivel, presionamos y le quitamos espacios a River. Hubo mucho compromiso durante los 90 minutos”, expresó el entrenador en referencia a la producción xeneize.
Al respecto de las dudas que había generado la disposición de un equipo suplente para enfrentar al millonario, Arruabarrena sostuvo que “ni los resultados ni las rachas positivas o negativas me hacen desvíar los objetivos, y pienso que para el futuro de Boca y paré el equipo era el indicado”.
El desempate con Vélez será el próximo 28 de enero en Mar del Plata.
El Vasco jugó con los rumores que asociaron una posible derrota de su equipo con la posibilidad de tener que abandonar el cargo: “No hay que hacer caso a lo que se dice. Es un año político. Algunas verdades son mentiras y algunas mentiras son verdades”.
Con los pies sobre la tierra, el entrenador reconoció que el objetivo de Boca está en las competencias oficiales: “Este fue un amistoso. Para nosotros el partido del verano se juega el 28 ante Vélez”.