Kevin Durant no se ha caracterizado nunca por ser un jugador humilde o por tratar de proteger a los demás, generalmente defendiéndose agresivamente ante cualquier mínima señal de cuestionamiento.

Es por eso que, tras sufrir una lesión en el tendón de Aquiles y salir de los Golden State Warriors, mucha gente pensó que existiría mucha tensión entre él y el equipo, y que no dudaría en lanzarles varios dardos envenenados cuando volviera a hablar públicamente.

No obstante, Durant sorprendió a propios y a extraños con sus palabras sobre la organización de la bahía, especialmente cuando le preguntaron si consideraba que ellos eran los culpables de su lesión:

“¡Ni loco! Nadie es responsable de mi lesión. Son solo cosas del juego”, dijo Durant, a pesar de que desde los medios se atacó al equipo de Steve Kerr por forzar el regreso prematuro del ex MVP de las Finales.

Ahora, Durant deberá perderse toda la próxima campaña y se enfocará exclusivamente en recuperarse al 100% para regresar con los Brooklyn Nets, el nuevo equipo que representa tras firmar como agente libre este verano.